Con el 99.43 % de las mesas escrutadas, Abelardo de la Espriella supera por más de 600 mil votos a Iván Cepeda y encabeza la primera vuelta presidencial. Ambos candidatos aseguraron su paso a la segunda vuelta del 21 de junio.
A pesar de que se registró una alta participación ciudadana, con un total de 23.872.186 votantes, ninguno de los candidatos logró llegar a la mayoría de los votos del 50 % más 1, en la primera vuelta presidencial este domingo, 31 de mayo, por lo que deberán enfrentarse a una segunda jornada para que los colombianos decidan quien será el nuevo presidente de la República.
De acuerdo con el calendario oficial de la Registraduría, la segunda vuelta presidencial se fijó para el 21 de junio.
Dicha fecha es para votar en Colombia, ya que para los ciudadanos que están por fuera del país se habilitará desde el 15 de junio al 20 del mismo mes. Un dato clave es que en esa jornada especial se queda en la Casa de Nariño el candidato que tenga la mayor cantidad de votación, sin importar el porcentaje, que sí se mide en primera vuelta.
Cabe señalar que la fecha de la posesión presidencial será el próximo 7 de agosto para el periodo constitucional 2026-2030.
Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda van a segunda vuelta
Aunque en los primeros cinco boletines entregados por la Registraduría, el candidato del oficialismo apareció encabezando el número de votos, esa tendencia se revirtió. De la Espriella dio la sorpresa y no solamente pasó a Cepeda desde el boletín, sino que al boletín número 17, con el 97.58% de las mesas escrutadas, le sacaba más de 600.000 votos.
¿Por qué habrá segunda vuelta en las elecciones presidenciales?
De acuerdo con la Constitución Política de Colombia, un candidato debe obtener el 50 % + 1 de los votos válidos para ser elegido presidente en primera vuelta.
Al no alcanzarse esa mayoría absoluta, los dos aspirantes con mayor votación avanzaron a una nueva jornada electoral en la que se definirá quién gobernará el país durante los próximos cuatro años.
Con los resultados conocidos hasta el momento, Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella lograron imponerse sobre el resto de candidatos y concentrarán la disputa presidencial en las próximas semanas.
Abelardo de la Espriella y una propuesta centrada en la seguridad y el crecimiento económico
Por su parte, Abelardo de la Espriella avanzó a la segunda vuelta con una campaña enfocada en la seguridad, el fortalecimiento de la autoridad y el impulso al crecimiento económico.
El candidato de Defensores de la Patria ha defendido una política de “mano dura” contra la delincuencia y los grupos armados ilegales, así como una mayor presencia de las Fuerzas Militares en el territorio nacional.
Su programa contempla la construcción de megacárceles de máxima seguridad, el fin de la política de Paz Total impulsada por el Gobierno Petro y el fortalecimiento de las capacidades de defensa del Estado.
En el ámbito económico, propone una reducción de impuestos para el sector empresarial, una meta de crecimiento anual del 7 % y la promoción del fracking como herramienta para fortalecer la producción energética y aumentar los ingresos del país.
Asimismo, plantea iniciativas de modernización tecnológica del Estado mediante el uso de inteligencia artificial y sistemas de contratación pública basados en tecnología blockchain.
Iván Cepeda y la apuesta por la continuidad del Gobierno Petro
Iván Cepeda llegó a la segunda vuelta como el candidato del Pacto Histórico y principal representante de la continuidad del proyecto político impulsado por el presidente Gustavo Petro.
Su propuesta de gobierno está basada en tres grandes ejes que denomina la revolución ética, la revolución social-económica y la revolución política. Además, ha enfocado su campaña en la defensa de los derechos humanos, las víctimas del conflicto armado, los movimientos sociales y las comunidades indígenas y afrodescendientes.
Entre sus principales propuestas se encuentran la creación de un Banco del Pueblo para ampliar el acceso al sistema financiero, la consolidación de las reformas laboral y pensional, el fortalecimiento del sistema público de salud y la ampliación de políticas universales en educación, salud y protección social.
También ha defendido la transición hacia un modelo económico menos dependiente del extractivismo y ha promovido una visión de Colombia como una potencia mundial de la vida y la diversidad.

