La Unión Sindical Obrera (USO) anunció un paro laboral de 24 horas en Ecopetrol como respuesta a lo que calificó como una falta de voluntad política por parte de la empresa en la negociación de la nueva Convención Colectiva de Trabajo.
Según el sindicato, las conversaciones avanzan lentamente y las peticiones de los trabajadores no han recibido una respuesta satisfactoria por parte de la administración de la estatal petrolera.
“Nos movilizamos en defensa de nuestro pliego de peticiones, cuyo eje central es proteger el futuro de la industria petrolera, garantizar la soberanía energética de la nación y asegurar una transición energética justa, social y sostenible para las regiones”, manifestó la organización sindical.
Unión Sindical Obrera convoca paro y señala a Ecopetrol por negociación
La USO responsabilizó a Victoria Irene Sepúlveda, vicepresidenta Corporativa de Talento Organizacional de Ecopetrol, de cerrar los espacios de diálogo y advirtió que sobre ella recae la responsabilidad de definir el rumbo de las negociaciones laborales.
“Debe asumir públicamente las consecuencias de sus decisiones: o respalda los derechos de los trabajadores o se consolida formalmente en contra de ellos”, señaló el sindicato en un comunicado.
Por su parte, el presidente de la USO, Martín Ravelo, aseguró que existe una posible retaliación contra la organización sindical debido a la posición que ha mantenido frente a la continuidad de Ricardo Roa en la presidencia de Ecopetrol.
“Estamos intuyendo que hay una posición de revanchismo por la postura que ha asumido el sindicato de cara al país sobre la permanencia del doctor Ricardo Roa en la presidencia de la empresa”, afirmó Ravelo en declaraciones a Caracol Radio.
El dirigente también reiteró sus críticas a las políticas energéticas de la compañía, especialmente frente a la reducción de actividades de exploración de hidrocarburos y el incremento de las importaciones de gas.
De acuerdo con la USO, han transcurrido 25 días desde el inicio de la negociación del pliego de peticiones y restan apenas 14 días para concluir la etapa formal de conversaciones, sin que se registren avances significativos.
El sindicato sostuvo que las discusiones involucran la estabilidad laboral de más de 60.000 trabajadores y el impacto económico que la industria petrolera tiene en ocho departamentos del país.
“Defender sus empleos es garantizar el equilibrio económico y social de ocho departamentos petroleros, salvaguardando el sustento y el futuro de 3,5 millones de habitantes que hoy se ven directamente amenazados”, concluyó la organización.

