Este jueves, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia confirmó la condena de 28 años de cárcel contra Santiago Uribe Vélez, hermano del expresidente Álvaro Uribe Vélez, por haber conformado y liderado el grupo paramilitar ‘Los 12 Apóstoles’. Esta decisión cerró el último recurso que le quedaba al acusado y dejó en firme su responsabilidad.
Mientras el fallo podía revisarse, Santiago Uribe continuaba en libertad amparado por la presunción de inocencia. Tras la condena en firme, procede la orden de captura para que empiece a cumplir su pena.
La Corte dio por evidenciado que el hermano del expresidente Álvaro Uribe Vélez, fue el jefe de esta estructura armada que operó en el norte de Antioquia durante los años 90. Según había establecido el Tribunal Superior de Antioquia en la condena de 2025, ese grupo se dedicó a la llamada “limpieza social”.
En donde asesinaron, según las investigaciones, de manera sistemática a personas señaladas como indeseables o como presuntos aliados de la guerrilla. El centro de operaciones era la hacienda La Carolina, en los Llanos de Cuivá, en el municipio de Yarumal. Desde allí, de acuerdo con la Fiscalía General de la Nación, se planearon los crímenes, se entrenó a los hombres y se repartieron las armas.
300 asesinatos selectivos confirmados
A la organización se le atribuyen, según registros judiciales, más de 300 asesinatos selectivos, además de desplazamientos y desapariciones en la región. Por eso la justicia ordenó investigar la posible responsabilidad de Uribe en todas esas muertes presuntamente cometidas por el aparato que dirigió.
Aunque al grupo se le imputan decenas de muertes, la condena por homicidio se concretó en un solo caso: el de Camilo Barrientos. Era un conductor de chiva asesinado el 25 de febrero de 1994 en la ruta entre Yarumal y Campamento.
Según el fallo, Uribe recopiló información sobre las supuestas actividades subversivas de Barrientos y ordenó su muerte. La ejecución material recayó, de acuerdo con el expediente, en agentes de la Policía vinculados al grupo.
El caso dio un giro completo en pocos años. En noviembre de 2024, un juzgado especializado de Medellín absolvió a Santiago Uribe de todos los cargos en primera instancia.
La Fiscalía apeló esa decisión y logró revertirla. El 25 de noviembre de 2025, el Tribunal Superior de Antioquia revocó la absolución y lo condenó a 28 años y tres meses de prisión por homicidio agravado y concierto para delinquir agravado, en concurso con delitos de lesa humanidad.
Ese mismo fallo le impuso una multa de 6.500 salarios mínimos, lo inhabilitó para ejercer cargos públicos por 20 años y le negó la prisión domiciliaria. Le podría interesar: Álvaro Uribe reconoce derrota de Valencia y anuncia respaldo a De la Espriella
La pelea de la defensa
El abogado Jaime Granados llevó el caso a la Corte Suprema con un escrito de 801 páginas. Su argumento central fue que el Tribunal hizo una valoración “errada y deficiente” de las pruebas, sobre todo de los testimonios.
Granados sostuvo que se condenó a un inocente con base en testigos que, según él, se contradicen o mienten. Entre ellos están el exteniente Juan Carlos Meneses y el exagente Alexander Amaya, antiguos miembros de la Policía.
La Procuraduría General de la Nación había pedido una salida intermedia. El Ministerio Público le solicitó a la Corte confirmar la condena por concierto para delinquir, pero absolverlo del homicidio de Barrientos al considerar que existían “dudas insalvables” sobre su responsabilidad en ese crimen.
El fallo llegó pegado a una fecha clave. El propio Tribunal de Antioquia advirtió que, bajo una de las interpretaciones sobre la prescripción, el delito de concierto para delinquir vencía el 9 de junio de 2026.
La condena golpea al Uribismo
La condena golpea de lleno al uribismo. Santiago Uribe es el hermano del expresidente y exsenador Álvaro Uribe, la figura más influyente de la derecha colombiana en las últimas dos décadas.
El propio expresidente confirmó la decisión en su cuenta de X y la asumió como un golpe personal. “El Dr. Jaime Granados me comunica que la información periodística le hace saber que la Corte Suprema confirma la condena contra mi hermano Santiago. Tema devastador para mi familia”, escribió.
Cuando el Tribunal lo condenó en 2025, el expresidente reaccionó en sus redes: “Siento profundo dolor por la condena contra mi hermano. Dios nos ayude”. El caso se cruza, además, con el proceso penal que el propio Álvaro Uribe enfrenta por el presunto soborno a testigos y fraude procesal.
Queda pendiente la investigación que el propio Tribunal ordenó: establecer si Uribe tuvo responsabilidad en los demás homicidios atribuidos a Los 12 Apóstoles. Esa indagación podría abrir un nuevo capítulo sobre una de las estructuras paramilitares más sangrientas del norte antioqueño.

