A tan solo 31 días de finalizar su mandato, el presidente Gustavo Petro volvió a mover las fichas de su gabinete. Este lunes 6 de julio de 2026, el jefe de Estado firmó el acto administrativo con el que retiró del cargo al ministro de Justicia, Jorge Iván Cuervo, quien permaneció menos de cinco meses al frente de la cartera y protagonizó varios desacuerdos con el Gobierno.
Cuervo, que había asumido el Ministerio de Justicia el pasado 11 de febrero, se convirtió en el cuarto ministro en propiedad que ocupa esa cartera durante la administración Petro. Su salida se produjo luego de una serie de diferencias públicas con el Ejecutivo, especialmente por sus recientes declaraciones sobre la política de Paz Total y la transición hacia el nuevo Gobierno encabezado por el presidente electo, Abelardo de la Espriella.
Según informaron Caracol Radio y Blu Radio, la entrevista concedida por Cuervo habría sido la “gota que rebosó la copa”. En ella, el funcionario tomó distancia de los resultados de la estrategia de Paz Total y cuestionó la posibilidad de desconocer el mandato del presidente electo, quien asumirá el poder el próximo 7 de agosto. Estas afirmaciones habrían generado un fuerte malestar en la Casa de Nariño y precipitaron su salida.

En declaraciones entregadas a Caracol Radio durante la mañana del 6 de julio, Cuervo también aseguró que el Gobierno cometió errores en el manejo de las negociaciones con las disidencias de las Farc. “No fue correcto darles estatus de negociación política”, afirmó el entonces ministro, al recordar la reciente decisión del Consejo de Estado, que concluyó que esa determinación “violó el acuerdo de paz”. Sus palabras habrían sido determinantes para que el presidente solicitara su retiro.
¿Por qué Gustavo Petro destituyó al ministro de Justicia Jorge Iván Cuervo?
La salida de Jorge Iván Cuervo se produjo tras varios episodios en los que marcó distancia frente a las posiciones del Gobierno. Uno de los más relevantes fue su oposición a la propuesta presidencial de convocar una asamblea nacional constituyente, al considerar que las reformas estructurales podían adelantarse sin acudir a ese mecanismo.
Durante su gestión, el ahora exministro impulsó un perfil técnico y académico. Reactivó la Comisión de Reforma a la Justicia para revisar el funcionamiento del sistema penal acusatorio y promover ajustes acordes con los retos tecnológicos y digitales. Asimismo, defendió la autonomía de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y sostuvo que los problemas de impunidad requieren soluciones de largo plazo, más allá de los ciclos presidenciales.

Antes de dejar el cargo, Cuervo sostuvo una primera y única reunión con quien sería su sucesor en el Ministerio de Justicia, el abogado Iván Cancino. Durante el encuentro abordaron asuntos relacionados con la crisis carcelaria, uno de los principales desafíos de la cartera, así como el diálogo que el ministerio mantuvo con los sindicatos del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec).
Con la salida de Cuervo, Gustavo Petro completa un nuevo relevo en el Ministerio de Justicia, una cartera que ya había sido encabezada durante su administración por Néstor Osuna, Ángela María Buitrago y el exfiscal Eduardo Montealegre.
La decisión generó reacciones inmediatas en el escenario político. Uno de los primeros en pronunciarse fue el representante a la Cámara José Jaime Uscátegui, quien afirmó: “Petro echó a su Ministro de Justicia por decir la verdad: la Paz Total fracasó y es un riesgo para la democracia desconocer las elecciones y promover la desobediencia civil. Cada día confirma una mayor vocación autoritaria. Siempre lo advertimos”.
