En un esfuerzo articulado contra las finanzas y la infraestructura de las organizaciones criminales, las autoridades propinaron un contundente golpe a las redes del narcotráfico transnacional en el departamento de La Guajira. La exitosa operación permitió la ubicación y afectación de un centro logístico gravitacional que servía como plataforma de acopio y despacho de estupefacientes en el extremo norte del país.
El operativo se desencadenó gracias a información de inteligencia que alertó sobre una zona de operaciones ilegales en el sector de Wawali, perteneciente al municipio de Uribia. De inmediato, se desplegaron unidades de la Fuerza Naval del Caribe y del Comando Aéreo de Combate No. 3, quienes de manera coordinada con efectivos de la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional (DIRAN), irrumpieron en el lugar para neutralizar las capacidades de la estructura criminal.

Durante la inspección del sitio, las tropas hallaron dos embarcaciones de alta velocidad diseñadas específicamente para evadir el radar y las interceptaciones en alta mar.
La primera de ellas es una lancha de bajo perfil de aproximadamente 52 pies de eslora, equipada con cinco potentes motores fuera de borda de 300 caballos de fuerza cada uno. La segunda, una embarcación tipo “go fast” de 42 pies de eslora con cuatro motores de 300 caballos de fuerza.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, ambos navíos estaban listos para ser cargados con sustancias ilícitas y zarpar hacia rutas marítimas internacionales.
Además de las embarcaciones, en el lugar se incautó un importante arsenal tecnológico y de guerra que facilitaba el movimiento de los cargamentos:
- Comunicaciones avanzadas: 2 antenas Starlink, 7 radios satelitales y 4 radios de comunicación
- Navegación y control: 2 equipos GPS y 4 teléfonos celulares.
- Material de guerra y protección: 131 cartuchos de diferentes calibres y 3 chalecos balísticos.
Un impacto directo a la movilidad transnacional de la droga
Las lanchas de bajo perfil representan hoy en día uno de los recursos más cotizados por los carteles debido a su capacidad para transportar toneladas de droga hacia mercados internacionales pasando desapercibidas. Por esta razón, las autoridades locales destacaron que la pérdida de este astillero clandestino y sus equipos de navegación satelital debilita drásticamente la capacidad de sostenimiento, coordinación y movilidad de la red criminal en la región.


Tanto la Armada de Colombia como la Fuerza Aeroespacial Colombiana ratificaron que mantendrán la ofensiva y el despliegue operacional en todo el Caribe, blindando las aguas nacionales frente al uso de rutas marítimas por parte del crimen organizado.

