Colombia registró el mayor consumo de energía eléctrica de su historia durante la última semana, un comportamiento que coincide con el avance del fenómeno de El Niño y que vuelve a poner sobre la mesa los desafíos que enfrenta el sistema energético del país.
La demanda llegó a 262,67 GWh por día, una cifra sin precedentes que se presenta en un momento en el que las autoridades han insistido en la importancia de hacer un uso responsable de la electricidad, especialmente por el impacto que podrían tener las altas temperaturas previstas para los próximos meses.
De acuerdo con XM, operador del Sistema Interconectado Nacional y administrador del mercado de energía, el consumo continúa en aumento. Entre las zonas donde más ha crecido la demanda se encuentran Guaviare, Chocó, Tolima, Huila, Caquetá y la región Caribe. Lea: Exportaciones agrícolas, en riesgo por el fenómeno de El Niño
El panorama genera preocupación porque gran parte de la electricidad que utiliza el país depende de los embalses y de la disponibilidad de agua para producir energía.
Sistema eléctrico de Colombia enfrenta nuevos desafíos
El balance más reciente de XM muestra que el 61 % de la energía que consume Colombia proviene de centrales hidroeléctricas. Las plantas térmicas aportan el 29 %, mientras que la energía solar representa apenas el 10 % de la matriz de generación.
Esta composición hace que el sistema sea más sensible a una temporada seca prolongada, ya que una reducción en las lluvias puede afectar la capacidad de generación de las hidroeléctricas.
Además, XM advirtió que, incluso si los embalses logran superar el 80 % de su capacidad antes del comienzo del verano, el sistema podría enfrentar dificultades para responder de forma confiable a la demanda si las condiciones climáticas resultan más intensas de lo esperado.
Frente a este escenario, el operador recomendó reforzar la disponibilidad de las plantas térmicas, garantizar el suministro de combustibles para este tipo de generación, fortalecer la infraestructura para el abastecimiento de gas, acelerar la entrada en operación de nuevos proyectos de generación y ajustar las proyecciones de demanda teniendo en cuenta el incremento previsto de las temperaturas.
