La Defensoría del Pueblo pidió priorizar el regreso a la presencialidad educativa en Buenaventura, luego de verificar las afectaciones que dejó el terremoto en la infraestructura de 99 sedes educativas del municipio, con impacto sobre cerca de 10.000 estudiantes.
El llamado fue realizado por la defensora del Pueblo, Iris Marín, durante una visita a las comunidades más afectadas de Buenaventura, donde revisó las condiciones de atención de la emergencia junto con autoridades locales y organismos internacionales.
Defensoría pide recuperar los colegios afectados
Marín señaló que la recuperación de los espacios educativos debe ser una de las prioridades en la respuesta al terremoto, tanto para garantizar la continuidad de las clases como para ofrecer a niños y adolescentes un entorno seguro mientras avanza la recuperación del territorio.
La funcionaria advirtió que la falta de presencialidad mantiene a numerosos estudiantes alejados de las instituciones educativas y representa una carga adicional para sus familias.
Defensoría verificó daños en el barrio Lleras
Durante la jornada, la Defensoría del Pueblo recorrió el barrio Lleras, donde verificó daños en viviendas y otras afectaciones provocadas por el movimiento telúrico.
La entidad también participó en una reunión con la Alcaldía de Buenaventura para analizar las necesidades del sector educativo y las medidas necesarias para recuperar las condiciones de atención, con el acompañamiento de Acnur y Unicef.
Buenaventura requiere mayor apoyo para atender la emergencia
La defensora reconoció que las autoridades locales ya han implementado algunas medidas de atención, entre ellas la entrega de ayudas humanitarias y la instalación de carpas por parte de la Alcaldía, donde además funcionan ollas comunitarias.
Sin embargo, Marín advirtió que la magnitud de la emergencia requiere mayor respaldo presupuestal y coordinación entre el municipio, el departamento y el Gobierno Nacional.
“Buenaventura necesita apoyo”, afirmó la funcionaria, quien destacó que el municipio enfrenta condiciones históricas de marginalidad y riesgo que hacen necesario fortalecer el acompañamiento institucional durante la emergencia.
La Defensoría insistió en que la recuperación de la infraestructura educativa debe avanzar de manera prioritaria para permitir el retorno seguro de los estudiantes a las aulas.

