Una jueza federal de Nueva York anuló este viernes la política de denegación de visados para ciudadanos de 75 países impulsada por la administración de Donald Trump, al considerar que la medida era contraria a la legislación estadounidense y excedía las facultades del secretario de Estado, Marco Rubio.
La decisión fue adoptada por Jeannette Vargas, jueza del Tribunal Federal del Distrito de Manhattan, quien ordenó dejar sin efecto las denegaciones de visados sustentadas exclusivamente en esta política.
Anulan prohibición de visados de Trump ¿Por qué la jueza anuló la medida?
Según el fallo, la legislación estadounidense permite rechazar una solicitud de visado cuando el extranjero pueda representar una “carga pública” para el país. Sin embargo, esa condición debe evaluarse de manera individual, teniendo en cuenta factores como la edad, el estado de salud y la situación económica y familiar del solicitante.
Vargas concluyó que, en la práctica, la política establecida por el Departamento de Estado ordenaba a los funcionarios rechazar solicitudes principalmente con base en el país de origen del solicitante, sin realizar la evaluación individual exigida por la ley.

De acuerdo con el expediente citado por CNN, las instrucciones establecían que las solicitudes debían ser rechazadas incluso cuando los solicitantes presentaran información adicional para demostrar que no constituían una carga pública.
“El resultado estaba predeterminado. El visado sería denegado”, escribió la jueza en su decisión.
La política afectaba a ciudadanos de 75 países
La medida alcanzaba principalmente a ciudadanos de países no europeos de regiones como el Caribe, África subsahariana, los Balcanes, Oriente Próximo, Asia Central y el Sudeste Asiático.
Entre los países afectados figuraban algunos considerados aliados estratégicos de Estados Unidos, como Jordania, Egipto y Georgia.
La jueza consideró que la política también entraba en conflicto con la legislación estadounidense de 1965, que establece restricciones a la discriminación por nacionalidad en materia de inmigración y visados.
Además, el fallo cuestionó la intervención del Departamento de Estado en decisiones que deben ser analizadas individualmente por los funcionarios encargados de cada solicitud.
¿Qué pasa ahora con los visados rechazados?
La resolución ordena revocar las denegaciones fundamentadas exclusivamente en esta política. Sin embargo, las decisiones de rechazo basadas en otros motivos previstos por la legislación estadounidense permanecen vigentes.
Por esta razón, todavía no está claro cuántas solicitudes de visado serán revisadas o eventualmente revocadas como consecuencia de la decisión judicial.
El fallo representa un nuevo límite judicial a una de las políticas migratorias impulsadas por la administración Trump y podría abrir la puerta a la revisión de los casos afectados por la medida.

