Tras el tiroteo registrado este miércoles, 9 de septiembre, en la Institución Educativa Gabriel García Márquez, en Medellín, las autoridades investigan a dos adultos que fueron detenidos luego del incidente, en el que un menor resultó herido.
El secretario de Seguridad y Convivencia de Medellín, Manuel Villa Mejía, explicó que el caso ocurrió después de que un menor de edad ingresara al centro educativo con un arma, realizara varios disparos y posteriormente se provocara una lesión en la cabeza con el mismo objeto. Lea: Balacera en colegio de Medellín deja a adolescente gravemente herido
De acuerdo con las autoridades, los dos hombres detenidos, de 37 y 46 años, ingresaron al colegio después del incidente y sustrajeron el arma del lugar. Sin embargo, fueron identificados mediante las cámaras de seguridad y capturados poco después.
“Deberán entonces ser judicializadas para que respondan ante la Justicia por la utilización de menores en la comisión de delitos y por el porte ilegal de armas de fuego”, explicó Villa.
Así las cosas, la Policía trabaja en identificar “quiénes son estos dos sujetos” y a “qué estructura pertenecen”, porque, según el secretario de Seguridad y Convivencia, “seguramente pertenecen a una estructura criminal que tiene injerencia en la zona”.
El objetivo de la investigación, agregó Villa, es que “no solamente paguen” por los crímenes, sino de lograr hacer responsable de lo sucedido “a la estructura que esté detrás de estos sujetos”.
Menor involucrado tenía antecedentes de conductas agresivas y violentas
El secretario de Seguridad y Convivencia también indicó que las autoridades tenían conocimiento en los últimos meses de “conductas agresivas y violentas” del menor protagonista del suceso, al que se había prestado “asesoría psicosocial por crisis emocionales”.
En las últimas semanas, agregó Villa, el menor había provocado “problemas de convivencia y de violencia al interior de la escuela” donde estudiaba.
Así fue el tiroteo en la Institución Educativa Gabriel García Márquez, en Medellín
Según la reconstrucción policial, el menor ingresó al colegio después de saltar de un muro y realizó varios disparos en el patio con un arma descrita por las autoridades como de “menor letalidad”.
Maestros y estudiantes se refugiaron en las aulas, mientras el joven intentó ingresar a las oficinas de la rectoría sin éxito.
Posteriormente, mientras era perseguido, el menor se disparó en la cabeza con el arma. Fue atendido inicialmente en el lugar y luego trasladado a la Clínica Sagrado Corazón, donde permanece hospitalizado. Las autoridades no han informado sobre su estado de salud.
