La defensora del Pueblo, Iris Marín, alertó sobre personas heridas durante las protestas frente al Museo Nacional y cuestionó que la Policía está recurriendo al uso de la fuerza “sin agotar suficientemente las vías del diálogo”.
La Defensoría del Pueblo está realizando un seguimiento a los hechos y solicitó información al ministro de Defensa y al secretario de Gobierno de Bogotá, de acuerdo con Marín, quien también explicó que la entidad continúa cuestionando la forma en que se ha manejado la protesta, aunque las autoridades consideran que han intervenido con base a lo establecido por la ley. Lea también: Orden judicial prohíbe destruir, trasladar o modificar piezas retiradas del Museo Nacional
La defensora afirmó que “realmente lo que pasó en el Museo Nacional es una protesta que en general ha sido completamente pacífica” y también calificó como “interpretaciones muy ligeras” las razones por las que la fuerza pública decidió responder con violencia a los manifestantes.
Anteriormente la defensora ya había cuestionado las acciones de la Policía durante la manifestación del pasado 17 de octubre, cuando se pronunció por la presencia de integrantes del Escuadro Móvil Antidisturbios (Esmad) y de un vehículo lanza agua en inmediaciones del museo, lo que calificó como un despliegue innecesario desproporcionado ante el carácter pacífico de la protesta.
Los cuestionamientos al decreto 1525 por el manejo de las manifestaciones
Marín explicó que la Defensoría presentó observaciones al decreto 1525 -expedido por el Gobierno para regular la actuación de las autoridades durante las manifestaciones- y que, luego de su expedición, evaluará las acciones requeridas para que los jueces se pronuncien.
En sus principales observaciones, indicó que el decreto establece el diálogo como principio, pero que, a su juicio, facilita recurrir al uso de la fuerza sin agotar antes todas las alternativas de concertación.
Otro de sus cuestionamientos se centró en cómo se manejan las conductas que se consideran contrarias al carácter pacífico de una manifestación. En ese sentido, señaló que el bloqueo de las vías no representa necesariamente que una protesta sea violenta y alertó que una interpretación amplia de esa conducta podría permitir intervenciones policiales.

