La dinámica del proceso de negociación entre el Gobierno Nacional y la guerrilla del ELN, para la terminación del conflicto, que se cumple en Quito, Ecuador, parece que ya entró en la dinámica firme de pactar acuerdos y a la vez de las advertencias que sin muestras de disminuir el conflicto no se podría avanzar.
El jefe negociador del gobierno, Juan Camilo Restrepo, manifestó que desde el jueves las partes ya están trabajando, de forma simultánea en dos mesas, la de participación de la sociedad y la de asuntos humanitarios, para ir desescalando el conflicto.
Pero mientras que resalta ese avance, Restrepo no duda en decir que sin gestos de buena voluntad para bajar el conflicto, como seguir con las acciones terroristas, se frenará en parte la dinámica.
“Como lo hemos repetido varias veces: todo hecho terrorista que cometa el ELN mientras se adelantan estas negociaciones en vez de facilitar, dificulta; y en vez de acercar, aleja la posibilidad de llegar pronto a un cese bilateral de fuegos y hostilidades”, indicó
Aclara que en la mesa no se está corriendo por lograr lo más rápido la negociación. “Respeto puntilloso a la Constitución y al Estado de derecho son el marco infranqueable que traza los límites de esta negociación con ELN. Pero trabajamos con la máxima celeridad que prudencia permite. No vamos a negociar atolondradamente cualquier cosa”.
Y resaltó que “cuando se piensa que los acuerdos con las FARC tomaron cinco años, y acá llevamos dos semanas, se aprecia inmenso trabajo que está por delante. Estamos avanzando con discreción, pero positivamente en los primeros pasos de negociación con ELN en Quito. Llevamos dos semanas de diálogos”.
