Colombia


Calidad del aire: una crisis ambiental que se debe atacar con medidas de fondo

La preocupación por la calidad del aire se ha acrecentando en varias ciudades de Colombia. ¿Cuál es panorama en estas zonas y qué medidas se podrían tomar al respecto?

COLPRENSA

17 de febrero de 2020 09:38 PM

La calidad del aire viene en detrimento en los últimos años en Colombia y muestra de ello son las más recientes alertas que se han encendido en ciudades como Bogotá y Medellín, donde los niveles de material particulado han sobrepasado los límites establecidos y la preocupación por la aparición de enfermedades en la población es latente.

En el caso de la capital del país, la Secretaría Distrital de Salud levantó este lunes la alerta amarilla, después de once días en los que decretó una serie de medidas para reducir los altos niveles de contaminación, restringiendo el funcionamiento de algunas fábricas y la movilización de vehículos de carga de más de 10 años de antigüedad.

Estas medidas, que funcionaron desde el pasado 6 de febrero, venían causando gran molestia en algunos sectores, como el de transportadores de carga, que vieron alterado su normal desarrollo de las actividades de cargue y descargue de productos, lo que los llevó este lunes a protestar en las principales entradas a la ciudad, afectando la movilidad de los ciudadanos.

Pero Bogotá no es la única ciudad del país que ha sufrido este fenómeno, pues en Medellín el pasado viernes, luego de cinco días de la declaración del estado de prevención, se volvió a observar un aumento de la contaminación en la región, lo que llevó al anunció de un plan de choque ambiental, intentando aportar a una mejor calidad del aire y la disminución de emisiones contaminantes.

En Cali, por ejemplo, aunque no se han tomado medidas de fondo para contrarrestar este fenómeno, el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (Dagma) recalcó que la calidad del aire en varias zonas de la ciudad sigue siendo regular y podría generarse una alerta para tomar medidas como en Bogotá y Medellín.

La misma historia la vive actualmente la ciudad de Bucaramanga y el municipio de Girón, donde también se está evaluando la posibilidad de acudir a la restricción de vehículos particulares, con el fin de disminuir los niveles de contaminación, así como una jornada del Día sin carro y sin moto, pero esto dependería de los niveles que alcance en los próximos días.

Ante este panorama, los expertos consideran que la falta de medidas para usar energías renovables y los sistemas de transporte público obsoletos, sumados a las fuertes y prolongadas olas de calor, como consecuencia del cambio climático, son las principales causas de la mala calidad del aire que se está registran en gran parte del país.

Para Manuel Guzmán, profesor de cátedra de Medioambiente de la Universidad del Rosario, “la calidad del aire ha ido empeorando porque no hemos acelerado la transición de la movilidad de las fuentes móviles hacia energías más limpias. Hemos mantenido una movilidad basada principalmente, en vehículos diésel, en gasolina, y no hemos avanzado suficientemente rápido hacia energías renovables”.

Guzmán destacó, además, que se deben apostar por otras alternativas como gas o sistemas eléctricos para promover una movilidad sostenible, pues el detrimento de la calidad del aire está afectando severamente la vida de los ciudadanos, lo cual ha generado aumento en los casos de enfermedades pulmonares.

En la misma línea opinó Fernando Rojas, experto en movilidad, quien enfatizó que uno de los principales problemas es que las flotas de transporte público se van quedando obsoletas. Al pasar esto, la emisión de gases de estos automotores empeoran la calidad del aire en las ciudades, por lo que no sirve de nada implementar pico y placa ambiental o día sin carro sin mejorar este aspecto.

“La idea de un pico y placa ambiental no es más que pañitos de agua tibia. Hay camiones y buses de transporte público que ya están muy viejos y, por ende, contaminan mucho más. El Gobierno quiere que la gente use el transporte público, pero no ayuda a financiar la tarifa ni toma las medidas para mejorarlo. Esto lleva a que la gente siga comprando carros y motos”, afirmó.

Por su parte, Juan Pablo Ruíz, experto en medio ambiente, propuso que se debe hacer un cambio gradual de motos para que funcionen con mecanismos eléctricos, ya que estas son las que más circulan en las ciudades y, por lo tanto, repercuten en el cambio de la calidad del aire.

“Si bien las condiciones climáticas y los incendios han incidido en la contaminación, hay una necesidad de ejercer mayores controles sobre los vehículos que transitan en las ciudades. En algunas ciudades de China, incluida Pekín, se hizo una restricción a las motos que utilizan combustibles fósiles, y en su lugar se implementó el uso de motocicletas eléctricas. Lo mejor es que no tiene un costo elevado, todo depende de la voluntad del Estado”, enfatizó Ruiz.

Así mismo, consideró necesario una carga impositiva mayor a los carros particulares que usen diésel, con el objetivo de desincentivar el uso de estos y así se ayude a mejorar el aire en la ciudad.

“Se debería cobrar un impuesto a los carros particulares de acuerdo al tamaño del motor que tienen, especialmente cuando son los autos de uso familiar, ya que un auto de 2500 cm sobra en la ciudad, así que quienes deseen tenerlo deben pagarlo”, señaló.