“Qué viva el páramo de Santurbán”. Este fue el emotivo coro que se escuchó pasadas las 8:00 de la noche de este jueves 26 de enero, en la vereda Ucatá, en Tona, Santander.
Estas palabras fueron como una señal de victoria por parte de los organismos de socorro, autoridades y comunidad que durante más de tres días trabajaron intensamente en apagara las llamas de este incendio forestal que causó un grave daño ambiental. Lea aquí: “Si Piedad no hubiera sido negra, hasta monumento le hacían”: Francia Márquez
Pedro Conde, integrante de la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres, entregó al alcalde de Tona, Jesús Santiago Gutiérrez, el parte de triunfo tras lograr el control del 100% del incendio.
Queremos entregar la zona del Páramo de Santurbán segura en el sector de El Picacho, en la vereda Ucatá. Agradecemos a toda la comunidad, a las empresas que hicieron los aportes, para que pudiéramos controlar el incendio en un 100 %”, dijo el funcionario, quien advirtió que se seguirá en la zona haciéndole el respectivo seguimiento. Lea aquí: Podrían evacuar barrios en Bogotá por incendio en el cerro del Cable
El alcalde de Tona, Jesús Santiago Gutiérrez, respondió a los funcionarios y voluntarios, “quiero agradecerle a Dios, al gobernador y a todos estos amigos que se encuentran hoy, que dieron la vida para defender este territorio”.
Las autoridades y los organismos de socorro estiman que el grave incendio forestal acontecido desde la noche del lunes 22 de enero, en el páramo, arrasó con cientos de hectáreas de vegetación clasificada como “frágil”.
De manera preliminar, se calcula que fueron calcinadas entre 200 y 400 hectáreas de dicho ecosistema.
El gobernador tomó la decisión de declarar la calamidad pública para poder destinar recursos rápidamente para atender emergencias por incendios forestales y sequías.
