En los antiguos muros del Museo de Arte Moderno de Cartagena se grabará hoy el nombre de Francia Escobar de Zárate como guardiana de las artes en Colombia.
Ese mérito lo ha logrado con la constancia iluminada de quien busca un tesoro invisible en el mar, porque desde que empezó hace más de once años ella no ha dormido un instante en su ardua y admirable misión de fortalecer las artes, la educación y la cultura en la región y el país.
Nacida en Cartagena, aquel sábado 9 de noviembre de mil novecientos sesenta y tres, esta nieta de ingleses y franceses, tiene el temple de una aguerrida pedagoga, con una sensibilidad y un criterio estético integral. Desde hace cuatro años preside la Fundación Arte es Colombia, que ha generado programas de formación y estímulo a talentos en las artes visuales, la música, la literatura, el folclor, y respaldo a los museos del país.
“Nosotros no manejamos los recursos, nuestra tarea es ad honorem”, explica Francia Escobar en su diálogo con El Universal.
“Solicitamos recursos a diversas empresas para apoyar iniciativas y proyectos específicos en cinco regiones de Colombia: en el Caribe, en el Pacífico, Llanos Orientales, Sur e interior del país. Hemos trabajado con los museos de Cartagena, Santa Marta, Bogotá y Roldanillo, la Institución Universitaria Bellas Artes de Cartagena, entre otras”.
Esta vocación es fruto de una larga travesía por las diversas regiones de Colombia, luego de “ver, asistir, conocer eventos, festivales, carnavales, y descubrir el inmenso talento de los jóvenes colombianos, paradójicamente, ricos en iniciativas y escasos de recursos”.
Es allí donde la fundación encuentra su razón de ser- precisa Francia- lograr que a través de una gestión se acompañe, ayude y promueva el talento nacional. “Vimos que ese trabajo disperso y maravilloso debía tener nombre y organización, más allá del mecenazgo, y por eso surge la Fundación Arte es Colombia”.
A través de su fundación y de su Programa Letras, ha impulsado la edición de libros de diversos artistas, poetas y escritores, ha otorgado becas y auxilios a jóvenes estudiantes de música, artes plásticas, artes escénicas.
A ella se le debe la edición histórica del libro de los treinta años del Museo de Arte Moderno de Cartagena, una carta de navegación de toda la colección atesorada en medio siglo en la ciudad, libro que ganó un premio nacional de Andigraf. Pero ella ha estado al pie de las letras en las ediciones de libros a David Manzur, Omar Rayo, Enrique Grau, entre otros. Y se le deben los talleres de arte realizados por el Maestro David Manzur en Bellas Artes en Cartagena y los talleres de música y grabados, entre otros, además de entregar becas a jóvenes cartageneros de escasos recursos.
Yolanda Pupo de Mogollón, directora del Museo de Arte Moderno de Cartagena confiesa que el homenaje que se le realiza hoy a esta gestora cultural es una voz de gratitud y reconocimiento de los valores humanísticos de Francia y de su apoyo invaluable a las instituciones de arte y a innumerables iniciativas culturales en Cartagena y en el resto del país.
Ella misma es una suma maravillosa de utopías que hace posibles gracias a la estrella de su voluntad, su decisión y su convicción.
“Soy una ejecutora de las artes. No hablo mucho, pero tengo claro qué debo hacer y cuáles son las necesidades. Por eso la fundación cumple además una labor social de generar oportunidades en las artes y la educación. Para marzo de 2013 la fundación contará con una sede formal en Bogotá que le permitirá viabilizar con mayor continuidad los programas trazados”.
Uno de los proyectos internacionales de la Fundación Arte es Colombia, a largo plazo, para el 2016, es la consolidación de Francia Fielp Colección Museo, que busca mostrar de manera itinerante por el mundo la grandeza y singularidad del arte colombiano de los últimos dos siglos. Esa es una sorpresa en la que ella viene trabajando desde hace años.
Por ahora pule cada sueño y cada augurio artístico, con la exactitud y la devoción amorosa con que las aguas del mar moldean las piedras y los maderos, como secretos guardados entre las olas.
