La danza de los colores es la serie retrospectiva de cuarenta años de creación del artista Edgar Francisko Jiménez (Pijiño, Magdalena, 1951), desde que hizo su primera exposición en 1973 hasta este 2013.
La obra se exhibe en la actualidad en el Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo en Santa Marta. Hay en todo este conjunto de pinturas un universo personal ligado a las entrañas de su mundo Caribe, no solo por la manera de asumir el color sino por la forma vitalista y poética con que aborda todas las manifestaciones de la vida y la cultura de la región Caribe.
Conversar con el artista es viajar por el Occidente y Oriente, con la singularidad de que el artista vivió en China, en Hong Kong, en Canadá, en París, sin dejar de pintar el espíritu del Caribe. Algunas de las revelaciones de este diálogo intenso y deslumbrante nos llevan al patio de Pijiño y Santa Ana, en donde el niño vio por primera vez en la plaza las danzas de las Farotas, los Gallinazos, Los Coyongos y la Trenza de los indígenas que venían de la región mompoxina.
Edgar era uno de los niños de la barriada que elevaba cometas, jugaba a la bola de uñita, al trompo, a la rayuela o semana, al béisbol con tapas de gaseosa, fútbol con bola de trapo hecha con medias y por las noches le gustaba jugar al “cacho” o al escondido. La familia se opuso al principio cuando éll dijo desde temprano que quería estudiar pintura.
Huérfano de padre desde sus ocho años, el niño estudió su primaria en Pijiño, parte del bachillerato en Santa Ana hasta culminar sus estudios en Sincelejo. Hilda Sofía López Mejía, su madre, lo apoyó en su decisión de dedicarse al arte al ver sus primeros prodigios desde temprano. Un arte que deslumbra por su belleza, su sentido del color y del movimiento y su inmenso arraigo festivo y cultural en el Caribe.
SEÑAL
Es uno de los grandes artistas contemporáneos de Colombia, cuya obra ha forjado en cuatro décadas, un universo nutrido de la danza y el carnaval.
El artista un contrapunto estético y cultural de su larga y profunda experiencia de casi treinta años en Europa. Vivió 11 años en Toronto.9 años en Hong Kong. 3 años en Pekín. 1 año en París.



