En el Museo de Arte Moderno de Cartagena, se llevó a cabo una tertulia con el fin de contrar la historia detrás de tres pinturas de Grau: “¡Viva Tulipán primera!”, “¡Sálvame virgen de la Candelaria!” y “La muerte del Pinturero”. En el evento participaron el periodista y escritor Juan Gossaín, el fotógrafo aéreo Jaime Borda y el Almirante Rafael Grau.
“La muerte del Pinturero” retrata la historia de Luis Ríos, reconocido torero español que se tiraba desde un avión y aterrizaba con su paracaídas en plena arena de la plaza de toros. El Pinturero, como se le conocía, ya se había despistado en el aterrizaje en alguna otra ocasión y como precaución en Cartagena usaría zapatos con plomo para combatir los fuertes vientos de diciembre. Pero estos fueron más fuertes de lo esperado y terminó acuatizando en las costas del Cabrero. Corría el año 1966.
La tarde de tertulia sobre el tríptico estuvo cargada de sorpresas y buenas anécdotas, hasta el médico que recibió al torero se encontraba en el público. Entre otras cosas, el doctor Iriarte contó que El Pinturero no murió ahogado sino por asfixia, la misma hipótesis que tiene Jaime Borda.
Nosotros nos sumamos a la historia detrás de las pinturas y por eso ‘desempolvamos’ el archivo de El Universal buscando las noticias sobre la muerte del torero.
20 de diciembre de 1966
En España sepultaran el cadáver de torero Luis Ríos, “Pinturero”
El inspector central de policía, Hugo Camargo Ortiz, practicó en la mañana de ayer la diligencia del levantamiento del cadáver del torero español Luis Ríos, más conocido como “El Pinturero”, quien pareció ahogado el domingo frente a las costas del Cabrero.En paracaídas
El pinturero se lanzó en un paracaídas desde una altura de 3,000 metros, con el propósito de caer en la Plaza de Toros de la Serrezuela. Sin embargo, la fuerte brisa lo empujó hacia el mar, donde cayó cuando faltaban pocos minutos para las cuatro de la tarde.
En el mar
El joven torero trató afanosamente de mantenerse a flote, pero la fuerza de la corriente marina y el lastre que representaba el paracaídas, le impidieron su objetivo.
Aproximadamente a los 40 minutos de haber caído al mar pudo ser traído a la playa por unos pescadores profesionales. Al llegar a la playa El Pinturero, un médico que se hallaba en el sitio trató de revivirlo aplicándole respiración artificial, pero en vista de que sus esfuerzos resultaron inútiles decidió enviarlo hacia el Hospital Santa Clara.Según se dijo el diestro pereció antes de que se lograra sacar su cuerpo del agua.
A España
Está mañana se informó que la colonia española y el consulado de ese país en Cartagena diligenciaron el traslado de su cadáver hacia Madrid, España de donde era oriundo.
Asfixia
Pedro Martínez, una de las cuatro personas que rescató el cadáver de El Pinturero, estimó hoy que la muerte del torero pudo ser ocasionada por asfixia, debido a que el paracaídas que portaba lo cubrió totalmente.
Martínez, chofer profesional, dijo que cuando llegó al sitio donde el Pinturero luchaba con las olas, prácticamente no había nada que hacer con su vida.
“Yo creo que el paracaídas lo arropó y ahogó”, dijo Martínez a un redactor de Sonoprensa.
21 de diciembre de 1966
En el cementerio de Manga fue sepultado en la mañana de ayer el cadáver de “El Pinturero”
Poco antes de las nueve de la mañana de ayer fueron los despojos mortales del joven torero Manuel Luis Ríos, El Pinturero.
En un principio se había informado, en fuentes autorizadas, que el diestro español sería enviado a su lugar de origen, en virtud de gestiones de la colonia española en esta ciudad. Sin embargo, a última hora y por razones que no trascendieron a conocimiento público, se decidió inhumar su cadáver en Cartagena.



