Desde sus orígenes, la música ha tenido una relación especial con la espiritualidad, que plantea una forma de aproximación del hombre con el ser creador. La música sacra, en particular, ha sido un vehículo para la palabra divina a lo largo de los siglos, un ejercicio de fe.
Aunque se trata de un fenómeno que trasciende fronteras, culturas y religiones, el cristianismo ha cultivado de manera particular esa relación, generando, incluso, que las plegarias sean consideradas un alimento espiritual, al punto que se le atribuya a San Agustín la frase “el que canta bien, ora dos veces”.
En la tradición, la música universal cobró una connotación litúrgica importante. Compositores célebres como Bach, Haendel o Vivaldi, dejaron obras maestras escritas para el culto, por encargo o por devoción personal. Lea también: Viacrucis Infantil abrió la Semana Santa en el Centro Histórico
La música gregoriana es un estilo de plegaria cantada monódica que antecedió a la denominada música sacra, y ambas en cualquier época, pero especialmente en el calendario litúrgico de la Semana Santa, generan en quienes la escuchan estados contemplativos que conectan con la espiritualidad.
Por ser una ciudad histórica y patrimonial, Cartagena de Indias ha estado bajo el influjo de la religión y de estas expresiones musicales excepcionales, ya sea a través de los coros, como de la música instrumental.

La música sacra en Cartagena
Desde hace varios años, la ciudad cuenta con un Festival de Música Sacra, que involucra ensambles instrumentales, corales y, en esta oportunidad, trasciende los espacios físicos de los templos para colonizar también las plazas del Centro Histórico, llegando a más personas para su apreciación y deleite. Le puede interesar: Agenda de Semana Santa en Cartagena: fe, tradición y cultura
La ciudad heroica consolida una tradición de música coral de varias décadas, a la que han aportado grandes figuras como Adolfo Mejía, Zino Yonusas, Yiri Pitro y Edgar Avilan Cáceres, entre otros, gestores de decenas de coros que aún subsisten, especialmente en universidades e instituciones educativas.
Casi todos los centros de educación superior de Cartagena tienen su propio grupo coral, inclusive la Universidad de Cartagena tiene dos y el coro de la Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla tiene una historia de más de 50 años, a lo que se suma una nueva generación de niños y jóvenes en formación musical intensiva, inclusive en comunidades de la zona insular, destacándose los semilleros corales aportados por el Conservatorio de Música de Unibac, que son esenciales y alimentan diversos procesos de la ciudad.
El nivel de excelencia de tales organizaciones va en ascenso y se evidencia con casos como el del coro “Voci del Mare”, de la Institución Universitaria de Bellas Artes y Ciencias de Bolívar –Unibac-, que luego de ganar la convocatoria del XIV Encuentro de Coros y Música Sacra en 2024, organizado por el IPCC, ocupó el primer lugar en el Festival Internacional de Coros “Gustavo Gómez Ardila” en Santander, destacándose por su impecable ejecución vocal entre 16 grupos de toda América Latina.
Ese es el nivel promedio que ofrece la versión XV de ese certamen, que contará en la Semana Santa con 185 artistas desplegando sus talentos para ejecutar instrumentos y proyectar voces que activarán la espiritualidad de los fieles.
Además, deleitarán los oídos de melómanos o neófitos, en una experiencia que impacta de manera sublime y transporta mentalmente a otras dimensiones sensoriales, con o sin la mediación de las convicciones religiosas.
Nota escrita por Lucy Espinoza Díaz.

