Sacra Náder David transformó la antigua Escuela de Bellas Artes de Cartagena, fundada en 1889 por iniciativa del presidente Rafael Núñez, en la Institución Universitaria Bellas Artes y Ciencias de Bolívar (Unibac), que hoy reúne a tres mil estudiantes en seis programas y celebra 25 años de vida con arte, música e investigación.
Trescientos artistas de esa institución fueron durante tres días el alma del Mompox Festival de Jazz 2025, que culminó en la noche del sábado. Conversamos en Facetas con la artífice de estos procesos culturales que se han fortalecido desde la institución universitaria.
Al cumplirse 25 años de vida universitaria de Unibac, ¿cuál considera que ha sido su mayor logro académico y cultural?
-Sin duda, nuestro mayor logro es haber formado a nivel profesional a generaciones enteras de artistas y creadores que enriquecen constantemente nuestra cultura, fortalecen nuestra identidad nacional y contribuyen significativamente al desarrollo social y cultural de la región Caribe. Esta transformación humana es lo que nos llena de mayor orgullo y también de la mayor esperanza para el futuro de las artes en el Caribe colombiano. Nuestro mayor logro nos ha permitido consolidarnos como un referente nacional en la formación artística y cultural. Hemos integrado la gran tradición que tenemos en nuestra larga historia, con las vanguardias y la tecnología en nuestros programas académicos. Eso ha fortalecido en nuestros docentes, egresados y estudiantes la identidad cultural de Cartagena y Bolívar, proyectándola nacional e internacionalmente con todos los eventos, concursos y festivales en los que participan. Lea: El paisaje surrealista de José Cohen se expone en Unibac

“Creación e investigación” es la misión de la institución. ¿Cuánto se ha avanzado en estos dos frentes?
-El avance ha sido notable, especialmente en la organización, la rigurosidad, la visibilidad. Hoy contamos con grupos de investigación reconocidos por Minciencias, nuestros docentes también empiezan a ser reconocidos como investigadores por el sistema y nuestros estudiantes producen obras creativas de impacto nacional e internacional. Tenemos una prolífica producción que evidencia que, desde acá, hacemos investigación de alto nivel y que es posible posicionar el trabajo artístico como algo serio. Todavía me acuerdo de cuando en clases de economía (Soy economista) se nos decía que para Adam Smith las artes son actividades improductivas. Muchos piensan de esa manera todavía y nuestra lucha en el campo de la investigación es también por ese reconocimiento de las artes como una actividad que es capaz de contribuir al desarrollo de la sociedad y a la generación de nuevo conocimiento. Sin embargo, yo les pregunto, por ejemplo: ¿cuánto aportan al PIB local (Distrital, de Cartagena) nuestros monumentos y nuestra cultura local?, ¿cuántas personas llegarían a Cartagena sin sus murallas ni sus artistas? Sería interesante hacer esta medición.
¿Cómo interactúa Unibac con las universidades de Colombia y del mundo?
-Participamos activamente en redes académicas nacionales e internacionales, realizamos convenios de movilidad académica, investigación colaborativa y eventos conjuntos. Esto ha permitido enriquecer nuestra visión institucional con experiencias globales y contribuir con nuestra particular visión del Caribe a contextos académicos más amplios.

¿Cuál considera el mayor aporte de Unibac al desarrollo social y cultural de Cartagena?
-Nuestro principal aporte ha sido democratizar y diversificar el acceso a la educación superior artística y cultural, potenciando talentos locales y regionales y contribuyendo significativamente a la riqueza cultural de la región. No hay que olvidar que nuestro mayor aporte ha sido abrir de par en par las puertas de la educación superior artística y cultural a jóvenes que, de otro modo, tal vez nunca habrían imaginado sentarse en un aula universitaria estudiando una carrera creativa. Cartagena y Bolívar son un semillero natural de ritmos, colores y gestos: aquí se piensa con la cabeza, por supuesto, pero también con la voz, con las cuerdas de la guitarra, con el tambor y con el movimiento de la danza. Ese pensamiento encarnado en la cultura se ha transformado, gracias a Unibac, en trayectorias profesionales que regresan a sus barrios, corregimientos y municipios a sembrar más creatividad, más cultura y cohesión social.

¿Qué nuevos desafíos y retos se ha trazado Unibac?
-Siendo realistas, nos inclinamos siempre hacia el lado optimista; por eso, de cara a los próximos años, Unibac se ha fijado metas concretas que pretenden combinar esos dos principios: realismo y optimismo. El primer gran paso es culminar el proceso de acreditación institucional como institución universitaria de alta calidad ante el Ministerio de Educación, un reconocimiento que eleva nuestros estándares y abre nuevas vías de cooperación académica. Lea: Melomanía Unibac arrasa en Mahates con Talento Unibac
En materia de infraestructura digital, estamos desplegando un repositorio abierto que permitirá compartir con el mundo partituras, diseños y performances nacidos en nuestras aulas. El gran proyecto de Unibac Matuna, esperamos que pronto sea una realidad que nos permita proyectar una oferta académica renovada, con programas que enlazan arte, ciencia y emprendimiento. No ha sido fácil mantener viva esta institución. Trabajamos sin una base presupuestal fija de la Nación y cada año sorteamos recortes inesperados que pondrían en jaque a cualquiera. Lo que nos sostiene es una combinación irrepetible de creatividad financiera, alianzas sólidas, gestión rigurosa de cada peso y, sobre todo, una comunidad académica y administrativa de la más alta calidad, y muy obstinada, que convierte cada crisis en una oportunidad para innovar, fortalecernos y crecer.
