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Cultural

Jorge Barros Rodríguez: el periodista que regresa para narrar el Caribe

Tras una larga trayectoria periodística en América Latina, Jorge Barros Rodríguez escribe hoy crónicas y cuentos sobre el Caribe.

Jorge Barros Rodríguez: el periodista que regresa para narrar el Caribe

El periodista colombiano Jorge Barros Rodríguez y su nuevo libro de crónicas y cuentos sobre el Caribe. //Cortesía.

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Jorge Barros Rodríguez es un veterano periodista barranquillero, polémico, obstinado y controversial, que llegó a dirigir la revista internacional Visión. Su regreso al Caribe coincidió con la pandemia global y, encerrado en una isla, comenzó a escribir crónicas y cuentos inspirados en ese Caribe desbordado y excesivo que fluía ante sus ojos.

El resultado es Historias del Caribe. Crónicas y cuentos breves, libro publicado recientemente, en 2026.

Barros Rodríguez está convencido de que el futuro de América Latina seguirá ligado a la democracia. Descree de los movimientos de izquierda y, de manera controversial, augura un mundo cada vez más inclinado hacia gobiernos de derecha.

¿Qué fue lo mejor de su experiencia como director de la revista Visión?

-Fueron muchos años los que dediqué a Visión, tuve la oportunidad de conocer las grandes plumas de América Latina, en especial, compartí con Mariano Grondona, escritor y periodista argentino, creo que lo mejor fue el desarrollo de un amor incondicional por defender la democracia y el estado de derecho, enmarcados dentro del principio de defensa de la libertad y desarrollo de la libre empresa.

¿Desde cuándo empezó a escribir estas crónicas sobre el Caribe? ¿Qué las unifica e integra en su libro?

-Quedé atrapado en un ecohotel en las islas del Rosario debido a la pandemia. La soledad era absoluta, el ruido de las lanchas desapareció y solo se escuchaba el golpe de las olas al estrellarse contra los arrecifes y el de los cocos al caer. El único escape que tenía era escribir y comencé relatando la tragedia de un vecino que resbaló con la baba del caracol que estaba arreglando en el muelle, se golpeó la cabeza, cayó al agua y se ahogó. Pensé que “no era un buen día para morir”. Ahí comenzó todo, y aunque cada historia es distinta, las une el sentimiento de soledad y abandono que en ese momento recorría la isla.

Jorge Barros Rodríguez vuelve a contar el alma del Caribe

¿Qué relación ha tenido usted con el Caribe colombiano y el Caribe continental?

-Tengo la fortuna de haber nacido en la región Caribe, crecí en Barranquilla y aunque mi trabajo me llevó a muchos países, la esencia caribe siempre estuvo en mí, esa no cambia. Para entender los matices, hay que tener en cuenta que el Caribe no es solo mar, el Caribe continental es un mosaico de culturas conviviendo en una misma costa, el Caribe colombiano es un crisol donde todo se fundió para crear una gran cultura. El realismo mágico es nuestra etiqueta global, pero el matiz real es que lo fantástico es simplemente cotidiano, donde la tragedia y la fiesta van siempre de la mano.

¿Qué puntos de encuentro percibe en el Caribe de Alejo Carpentier y García Márquez?

-La relación entre la obra del cubano Alejo Carpentier y el colombiano Gabriel García Márquez es fundamental para entender la identidad literaria de América Latina. Cada uno acuñó un término distinto para definir su estilo: “Lo real maravilloso”, de Carpentier, y el “Realismo mágico”, de García Márquez; ambos coinciden en que el Caribe no es solo un lugar geográfico, sino un estado mental y cultural donde la lógica convencional se queda corta. La realidad siempre supera la ficción. Nosotros tuvimos la suerte de disfrutar a García Márquez en todo su esplendor, y no creo que haya escritor costeño que no haya sido influenciado por él. Sin fanatismo lo veo como el más grande escritor de habla hispana, leí todos sus libros. Compartí mucho con David Sánchez Juliao; hacía las crónicas para la revista, Cepeda Samudio y un poco más atrás en el tiempo, Manuel Zapata Olivella.

¿Cómo se gestó su vocación de periodista y escritor?

-Desde la primaria desarrollé un interés especial por la lectura, una pasión que más tarde cultivé mientras estudiaba Comunicación Social en Barranquilla. Siempre fui un buen lector. Recuerdo que una bibliotecóloga me aconsejó que, antes de leer novelas, leyera muchos libros de historia, porque eso me ayudaría a desarrollar una mejor comprensión lectora.

Leí escritores de todas las épocas y eso terminó fortaleciendo mi vocación, una que hoy enfrenta grandes desafíos ante el auge del lenguaje audiovisual en internet y la dificultad para conquistar lectores. Eso obliga al escritor a reinventarse: crear historias cortas, comprimidas, con una narrativa ágil, salpicada de historia, periodismo, poesía y literatura. Un coctel especial.

El regreso de Jorge Barros Rodríguez a las historias del Caribe. //Foto: Cortesía.
El regreso de Jorge Barros Rodríguez a las historias del Caribe. //Foto: Cortesía.

¿Hacia dónde se encamina el periodismo en la era de la IA?

-El periodismo se dirige hacia un escenario donde la tecnología escribe el “qué”, pero los humanos debemos seguir escribiendo el “por qué” y el “para qué”. La IA es un copiloto potente, sí, pero el juicio crítico y moral sigue necesitando un humano al volante. El periodista del futuro debe tener una excelente formación en humanidades y la sociedad debe rescatar la moral como un agente que controle el tejido social.

¿Qué piensa de la actual realidad política de América Latina y el mundo.

-Se derrumban los objetivos del foro de São Paulo, creado por Fidel Castro, Raúl Reyes y Lula da Silva de tomarse el continente con un comunismo insulso, degradado en sus principios y fracasado en todo el mundo. La derecha viene retomando el poder y ya ganaron en casi todo el continente. Solo falta Colombia, donde muy seguramente ganará. Nicaragua, donde Ortega hizo una perversa alianza con el empresariado y se atornilló en el poder, en México donde ha avanzado mucho la izquierda y en Cuba donde Díaz- Canel es el único que defiende la revolución. Se visualiza un continente democrático en los próximos años, las guerrillas seguirán, pero abiertamente convertidas en carteles de drogas, donde nadie les cree su discurso social. Venezuela convocará próximamente elecciones y regresará la democracia, con la ventaja que recibirá una inyección de 100.000 millones de dólares, diez veces el plan Marshall cuando reconstruyeron a las Alemanias.

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