Por qué el béisbol no es el rey de los deportes en Cartagena?Esta pregunta ronda por las graderías del estadio 11 de Noviembre, escenario que en el pasado presentaba llenos monumentales.La reciente eliminación en el béisbol profesional del equipo de los Indios deja otra vez un amargo sabor entre los aficionados. Algunos de ellos, aunque aman el béisbol, brillaron por su ausencia, otros asistieron a uno que otro juego y los más veteranos prefirieron escuchar las trasmisiones radiales para enterarse de cómo le iba al equipo de su ciudad.Lo cierto es que las graderías lucieron vacías en cada uno de los partidos. El templo del béisbol colombiano no se llenó nunca.Aquel mes de octubre de 2016, cuando se hizo la Serie Internacional de Béisbol entre Colombia y República Dominicana parecía significar el despertar del béisbol. En aquella ocasión, la tricolor tenía como grandes referentes a Julio Teherán y Dilson Herrera, ambos en las Grandes Ligas, el uno en los Bravos de Atlanta y el otro en Rojos de Cincinnati.Eran dos juegos amistosos, pero se llenó. En el béisbol profesional, en donde aún siguen en la disputa por el título: Caimanes, Leones y Toros no se presentó eso.Por qué ya no se registran esos llenos de otras épocas con equipos en el rentado profesional como Indios, Torices, Cres Esquinas y Kola Román o cuando jugaba Colpuertos, Conastil y la Universidad de Cartagena. Ese es un buen interrogante.
Las razonesAl hacer un análisis de por qué sucede ese fenómeno en Cartagena, en donde la pelota poco es vista con frecuencia, las respuestas son muchas.Una de ellas es que los cartageneros solo acuden a un evento deportivo cuando el espectáculo está debidamente garantizado. Si no hay peloteros destacados o taquillero para ver la gente no va.Los precios de la boletería. Al aficionado cartagenero, en una gran mayoría, le gusta todo regalado o de ‘cachete’, como suele suceder siempre. Relevo generacional. En los tiempos de hoy miles y miles de niños crecen jugando fútbol. Entonces sus padres los llevan a ver fútbol profesional.El internet y la telvisión por cable. Esa es otra de las causas para que los aficionados se queden en casa. Anteriormente ver jugar béisbol se convertía en el gran plan de todos los cartageneros. Ir al estadio de béisbol era algo así como asistir a un concierto de Marc Anthony, uno de los cantantes más importantes en el mercado musical en los últimos 20 años.Otros aspectos también inciden. No hay un buen escenario. Ya se habla de una gran remodelación por parte del Distrito del estadio 11 de Noviembre. En buena hora llegarían estos arreglos para ver si así el viejo estadio cobra vida. Habrá que dejar el escenario uno A para que peloteros que actúan en las Grandes Ligas puedan tener permisos de sus organizaciones de jugar en Cartagena.El gramado, que es el principal problema, deberá recibir una fuerte inversión económica. No puede ser que cualquier ‘serenito’ impida que se realice un juego. Eso hace que la gente esté predispuesta y pensando que si cae una sola gota no habrá juego.
Hay ídolosParadógicamente a todo esto, en el béisbol hay ídolos de aquí. Y no solo son Teherán y Dilson. No. Hay muchos otros que están en el béisbol de la Gran Carpa como José Quintana, Giovanni Urshela, los hermanos Solano y Jonathan Barrios, entre otros.Pero la gente quiere más y eso se inicia también desde la base. Hay que hacer una revolución en el béisbol aficionado para despertar otra vez el fervor en los estadios Club de Leones, Daniel Lemaitre, Juan C. Arango y Mono Judas Araújo, este último que será reinaugurado la tercera semana de enero y el que ha recibido una inversión cercada de 2 mil millones de pesos de parte del Ider.Y nuestros representantes en el béisbol de las Grandes Ligas deberán hacer más por el béisbol menor de su tierra, pues finalmente ellos se forjaron aquí. En Cartagena no sucede eso. Mientras que en Barranquilla Édgar Rentería ha invertido cualquier cantidad de dinero en beneficio del béisbol, en La Heroica esta inversión no se ha visto reflejada en gran escala en ningún rincón de la ciudad.
