Catorce delegaciones en representación de los países afiliados a la Organización Deportiva Suramericana, Odesur, fueron recibidos por aproximadamente 40.000 personas reunidas en el estadio Félix Capriles, de Cochabamba, en Bolivia, quienes brindaron un caluroso y colorido recibimiento, a una justa que se extenderá hasta el próximo 8 de junio.
Representantes de Argentina, Aruba, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Panamá, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela fueron los protagonistas de la ceremonia y testigos de la muestra folclórica que llenó la noche de música y de mensajes ancestrales.
Colombia desfiló con un grupo de un centenar de deportistas y otros miembros de la delegación, comandados por la jefe de Misión, Ana Edurne Camacho, y detrás del abanderado, el ciclista antioqueño Fabián Puerta, actual campeón mundial del keirin.
El equipo nacional fue ovacionado por los aficionados, mientras sonaban las notas de la clásica cumbia, símbolo del folclor nacional, La pollera colorá, canción de Wilson Choperena.
Una vez ubicados los actores centrales del certamen, comenzó el concierto autóctono boliviano en homenaje a “la pacha mama”, la madre tierra, con la canción Mujer, interpretada en quecha, y complementada por vistosas coreografías, a cargo de decenas de bailarines ataviados con atuendos que recordaron las costumbres de una cultura que los bolivianos pregonan con especial orgullo.
Enseguida apareció en el escenario la memoria del boliviano-peruano Túpac Katari, Julián Apaza Nina, quien se levantó en contra de la dominación española y una vez fue apresado y condenado a muerte gritó poco antes de su ejecución: “A mí sólo me matarán, pero mañana volveré y seré millones”.
Posteriormente, los presentes se deleitaron con un banquete de danzas que rindieron homenaje a las principales regiones bolivianas, interpretadas por grupos que recordaron a los pueblos ancestrales originales y le dieron a la noche un toque mágico de leyendas y espíritus aborígenes.
La noche continuó con un una muestra de juegos pirotécnicos, que antecedieron a las intervenciones de las autoridades del departamento de Cochabamba, que declararon inaugurados los Juegos.
La fiesta terminó con el tradicional encendido del pebetero, como un símbolo de acción, para los más de 4.000 atletas que protagonizarán la undécima edición de los Juegos Suramericanos Cochabamba 2018.
