No por simple casualidad llegan a las Grandes Ligas, brillan y se mantienen en el mejor béisbol del mundo.
Para lograrlo, más allá del talento, también hay dedicación, sacrificio y mucha entrega.
José Molina, nacido en Puerto Rico, y uno de los mejores receptores que haya tenido el béisbol de las Grandes Ligas, está de visita en Cartagena compartiendo sus vivencias con los jóvenes prospectos de la Academia de Orlando Cabrera y la Escuela de Formación de Comfenalco.
El mensajeEl expelotero, hoy entrenador, de 42 años, en su primer contacto con los jóvenes les dio un mensaje a poner en práctica.
“La clave de mi éxito estuvo trabajar fuerte, no apartarme, siempre estar ahí dándolo todo. Mi consejo es ese para los niños, que trabajen, luchen y recuerden siempre que el parque es mejor que la calle. En el campo es donde está el dinero para poder sacar adelante a sus familias”, sostuvo Molina ayer en el campo de Takurica, en donde compartió con varios peloteros que sueñan con llegar algún día a las Gran Carpa.
“Quiero tratar de ayudar a la juventud de Colombia como lo hago en los demás países. Quisiera enseñarles un poquito más de lo que me enseñaron a mí”, sostuvo Molina, quien estuvo más de 15 temporadas en las Grandes Ligas, dejando un promedio con el bate de .233, con dos anillos de Serie Mundial, uno en 2002 con Angelinos de Anaheim y el otro en 2009 con los Yanquis de Nueva York.
“Gracias a Dios hice una buena carrera. Cuando un hombre salía a robar base había que sacarlo out como sea”, sostuvo Molina, conocido por su poderoso brazo en la receptoría.
La mente juega un papel importante en el deporte, el atleta debe confiar en sus condiciones.
“Para mí ningún corredor era difícil y los lanzadores tampoco. Yo siempre entré positivo al campo de juego porque confiaba en lo que yo tenía”, agregó.
Se refirió muy bien al cartagenero Orlando Cabrera, el pelotero más exitoso que ha tenido La Heroica en las Grandes Ligas (ganó la Serie Mundial con los Medias Rojas de Boston en 2004).
“Siempre me he mantenido en contacto con Orlando (Cabrera), fue tremendo campocorto y muy buen compañero. Ya me habían hecho la invitación de venir otras veces y aquí estoy”, comentó el hermano de Bengie y Yadier, otros dos peloteros muy conocidos en la Gran Carpa.

