“El que quiere puede, solo hay que trabajar con esmero y amor, siempre confiar en Dios y ser perseverantes. Todos podemos llegar a donde hemos soñado”.
Ese es el mensaje que envía Robin de Jesús González Ruiz a todos los niños y jóvenes de su querida Cartagena. Tiene 21 años, se crió en el sector Ricaurte de Olaya Herrera, y poco a poco está viendo el fruto de su entrega al fútbol.
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Desde niño
“Siempre me ha gustado el fútbol. Primero jugué en la escuela de mi barrio llamada Bechara, gracias a mis habilidades lograron llevarme a Medellín, donde jugué para Chalaca F.C., y estando allá, mi representante pudo ayudarme a estar ahora en Europa”, cuenta emocionado.
Robin fue confirmado por el equipo de Tercera División NHK Vukovar 1991 de Croacia, donde llegó hace pocos días. “Estoy viviendo un sueño, me siento muy feliz porque gracias a Dios sigo formándome para salir adelante. Mi meta es debutar como profesional, ayudar a mi mamá, mi familia, y dejar en alto a mi tierra”, agrega.
Su padre se llama Richard y su madre, Rosario, ellos siempre lo han apoyado, confían en su talento y por eso han hecho todo para que este joven siga en busca de sus más grandes sueños.
González juega como volante 10 o extremo, admira a Neymar y a Messi, y considera que está entrenando fuerte para pronto llenar de alegrías a su nuevo equipo. Por el momento se está adaptando al idioma, a las bajas temperaturas de la ciudad donde vive, llamada Vokovar, y dice que al final del mes podría tener su debut.