Real Cartagena se medirá hoy a Barranquilla Fútbol Club, en el Estadio Romelio Martínez, en la 3ª fecha del Torneo de la Primera B.
El juego se realizará a las 6 p. m., en la Arenosa, que saca pecho con su Junior del alma y con los Caimanes de Barranquilla, flamantes campeones de la Serie del Caribe.
En esta plaza difícil, en la que Real ha logrado sumar puntos tanto en la A como la B, los pupilos de Stiven Sánchez buscarán mantener su invicto.
En el primer juego, Real venció como visitante 2-1 a Tigres, en el Estadio de Techo, en Bogotá. En la 2ª fecha, el auriverde ganaba 1-0 a Fortaleza en el Estadio Jaime Morón, pero al final del partido el visitante obtuvo la paridad. Más allá de los cuatro puntos, de los seis posibles, hay expectativa enorme por el funcionamiento del equipo visto en ambos compromisos.
Real ha jugado de manera decente al fútbol, ha sido ordenado y mostrado pinceladas futbolísticas interesantes. Eso es bueno.
El plantel heroico, que suma 10 años en la B, se ha trazado como meta darle alegrías a una afición. La hinchada está aburrida de vivir este calvario, tal vez por eso en el juego ante Fortaleza en casa no acudió al Jaime Morón.
Los jugadores saben que la afición cartagenera es buena, pero que se contagia si tiene un equipo ganador, con carácter, garra, fútbol y goles. De eso se trata y si esto sucede seguro que el próximo juego en casa llegan más aficionados.
De lo contrario, el jugador número 12 le dará la espalda a los auriverdes. Ellos (jugadores, cuerpo técnico y directivos) saben del compromiso que tienen con una plaza que merece estar en la élite.
En la semana, el plantel entrado duro. Sacar los tres puntos es el objetivo. Barranquilla viene de empatar 0-0 ante Huila y eso lo tiene motivado. Real solo tiene que ganar para enamorar a su afición. Esa es la línea que se debe seguir para mejorar el ambiente y hacer equipo con los aficionados.
