comscore

Publicidad

Deportes

Uff, mijo Hay Carlos Bacca para mucho rato

El delantero de 37 años, nacido en Puerto Colombia Atlántico, lloró por no tener a su madre viva al conquistar la 10 estrella para Junior. Fueron momentos encontrados, porque él llora de tristeza.

Uff, mijo Hay Carlos Bacca para mucho rato
Compartir en
Carlos Bacca, con el trofeo de campeón, festeja con sus compañeros. //TWITTER
Carlos Bacca, con el trofeo de campeón, festeja con sus compañeros. //TWITTER

Los seguidores de la gran final del fútbol colombiano del miércoles 13 de diciembre pudieron ver por televisión el momento en que Carlos Bacca Ahumada lloraba después del título alcanzado por Junior.

Lágrimas que conmovieron a todo el país.

No eran lágrimas por su tercer ‘Botín de Oro’ ni por la 10ª estrella de Junior ni por su tercer título con el equipo rojiblanco. Eran lágrimas por su madre, que lo parió y apoyó y un día le dijo que lo quería ver regresar a Colombia, para que volviera a ser campeón con Junior. Lea aquí: Jesús David Guerrero, con la ‘chispa’ intacta y muchos sueños

A muchos de los que estábamos delante del televisor se nos salieron lágrimas también, porque en medio de un momento de alegría para miles de seguidores de Junior, el hijo de Puerto Colombia recordaba a su madre Eloisa Ahumada, quien murió el martes 1 de junio 2021 en la Clínica General del Norte de Barranquilla, víctima del terrible covid-19, y quien le había pedido que regresara para ser campeón con el equipo de sus amores.

Él regresó, fue campeón, pero ella no estaba presente.

“He pasado duro con esto y solo Dios me ha salvado. De pronto nadie sabe lo que he vivido. Me he venido acá porque he perdido a mi madre y me vine un poco tarde porque ella me quería ver jugar y vine tarde, pero sé que en el cielo está contenta. Esto es por ti mi vieja, te amo. Mi madre me dijo que quería verme nuevamente en Junior campeón y goleador. No pude cumplirle porque ella está en el cielo y no me ha visto. Mi vieja era el motor de la familia y hasta hoy derramo una lágrima por ella, por eso le doy gracias a Dios, porque sabía que un día tenía que llorar y Dios permitió que fuera hoy. Gracias Dios”, dijo en medio de lágrimas al canal Win Sports.

Acalló las críticas

Pero también eran lágrimas de coraje. De coraje porque fue un hombre que recibió muchas críticas cuando regresó a Junior. Dijeron, incluso, que llegó a “robar plata” porque ya estaba viejo. Y esa no era la palabra que utilizaban, sino “vieja para el fútbol”.

Cuando llegó el técnico ‘Bolillo’ Gómez al equipo, al parecer, no lo quería tener en cuenta. No se sabía a ciencia cierta si eran los directivos o era el mismo entrenador el que no lo quería en la institución para el torneo. Incluso, el médico que lo chequeó hizo unas recomendaciones a las directivas para que no lo contrataran porque el jugador podría, en el futuro, tener una lesión que no le permitiría seguir jugando.

Eso a Carlos Arturo le dolió.

Y le tocó pedirle a los directivos y el cuerpo técnico que lo dejaran jugar, que lo dejan terminar el contrato que tenía, pero esa petición la hacía en su momento porque tenía una promesa incumplida. Quería ser goleador y campeón con Junior para ofrecerle ese regalo a su madre. Y al final de cuentas lo logró, pero no fue fácil.

El jugador de Puerto Colombia fue homenajeado por Acord Atlántico como el deportista del año 2023. Allí se le preguntó por cuánto tiempo se iba a mantener activo y su respuesta fue: “¡Uf!, mijo! Hay Carlos Bacca para mucho rato”.

Se quedó y ganó

Bacca se quedó en el equipo y el técnico ‘Bolillo’ Gómez hizo una pretemporada muy dura y el equipo de pronto estaba duro, sin un buen rendimiento, sin una buena conexión en sus líneas y no llegaron las victorias. El técnico Gómez se vio en la obligación de renunciar. Lea aquí: Futbolista francés se desploma en pleno partido

Le tocó el turno a Arturo Reyes y con el samario el de Puerto Colombia tuvo oportunidades de jugar. Al inicio tampoco tuvo facilidades para marcar, pero poco a poco Carlos Bacca fue metiendo la pelota en los arcos rivales. A veces de penal, a veces goles decisivos, que fueron acercando a Junior a puestos intermedios de la tabla y él sumándolos para la tabla de goleador.

Ya los hinchas que tanto lo criticaban, eran más parcos en sus comentarios, no lo veían como lo veían al comienzo, lo respetaban y a través de las redes sociales se notó un cambio, no sólo en los malos comentarios hacia el equipo sino hacia el nativo de Puerto Colombia.

Fundamental en el equipo

Cuando se llegó la parte definitiva del torneo, Bacca fue fundamental para meter a Junior entre los ocho. En el partido contra América, que cambió el chip del equipo, y contra los demás que vinieron. Fue, poco a poco, marcando los tantos con los que pondría a Junior en el grupo de los ocho. Pero lo más importante estaba por llegar. Y en el cuadrangular semifinal las cosas se pusieron difíciles cuando perdieron el primer partido ante el Deportes Tolima en Ibagué.

Reconoce que fueron momentos duros cuando se perdió, pero el grupo estaba fortalecido por dentro. “Teníamos la confianza, habíamos depositado la fe en Dios; todos estábamos seguros de que algo nos tenía guardado, así fue y así sucedió”.

Desilusión y alegría

Bacca reconoce que el público estaba desilusionado y sin esperanzas porque Tolima había ganado los cuatro primeros partidos de forma consecutiva y Junior apenas sumaba 7 puntos. Pero sucedió lo que nadie esperaba: Tolima en el partido donde nada más necesitaba empatarle a Águilas Doradas para llegar a la final lo perdió en los últimos minutos en el estadio Murillo Toro de Ibagué. Allí comenzó el camino para que Junior llegara a la 10ª estrella.

Conociendo el resultado en Ibagué Junior nada más tenía que vencer al Deportivo Cali en el estadio Palmaseca. Y así fue, se trajo el triunfo para Barranquilla con dos goles de Bacca. Con ese resultado a su favor, los jugadores y cuerpo técnico pensaron que Dios estaba ayudando y tocaba llegar a Barranquilla a definir ante el mismo Tolima la clasificación para disputar el título ente Medellín, que ya tenía asegurado el cupo a la gran final del fútbol colombiano.

Aquí nuevamente surgió la casta de goleador. Bacca marcó dos goles importantes para vencer 4-2 a un Tolima que no desfalleció en su intento por empatar el juego.

Rumbo a la estrella

El primer partido de la final en el Metropolitano ante Medellín, Junior comenzó ganando bien temprano. Carlos a los 4 minutos se inventó una jugada dentro del área, dejando tres rivales y sacando un remate al palo izquierdo del portero Mosquera Marmolejo y a los 16 minutos ya ganaba 2-0. Pero Medellín anotaba uno antes de irse al descanso. En el segundo tiempo, el partido se puso 3-1, pero a pocos minutos del final los antioqueños anotaron y terminó 3-2.

Otra vez. Nuevamente todo el mundo daba como favorito a la independiente Medellín, era local y como había perdido por la mínima diferencia se pensó que sería fácil. Comenzó arrasando y se puso arriba 2-0 y el deseo de la mayoría en Colombia se cumplía, menos los jugadores y cuerpo técnico de Junior, que siempre tuvieron la fe. Fe que mantuvieron siempre porque faltando unos minutos Vladimir Hernández, al minuto 98, recibió un pase de Déiber Caicedo y de media volea puso el 2-1 para forzarla tanda de penales.

Carlos Bacca fue el primero en ejecutar y lo hizo certeramente; el capitán del Medellín Daniel Torres patió y Santiago Mele le atajó el disparo; luego vinieron los disparos de Herrera, Fuentes, Rodríguez y Léider Berrío, quienes acertaron para dejar el marcador final 5-4.

Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de El Universal desde Google News