Terminó la novela de Harlin Suárez, volante arjonero, que finalmente prefirió irse a jugar al fútbol de Irak y no hacer parte de Real Cartagena y ayudar al equipo de su departamento a obtener el sueño de lograr el ascenso.
Después de haberse presentado a entrenar con el Real Cartagena, de aceptar una oferta para jugar en el club, a la espera de solo definir el tema sobre su vivienda, para enrolarse a los auriverdes, Suárez finalmente le dijo no al equipo de su departamento y sí a una solicitud que le hizo hace algunos días un club iraquí que le ofrecía un contrato económico de mejor monto. Lea aquí: Colombia vs Argentina: todos los números de los finalistas de la Copa América
En un comunicado de prensa, Harlin expresó sus ganas de jugar en el Real Cartagena, pero aclaró que no era jugador del club. “Los términos que me ofrecen no suplen mi necesidad como profesional y como persona. Agradezco las muestras de cariño de la hinchada ante los rumores de mi llegada”, dijo Suárez en la misiva. Lea aquí: En Colombia hay más de mil James Rodríguez, 14.712 Luis Díaz y 79 Richard Ríos
Lo cierto es que a Harlin se le había abierto la puerta en el plantel, el cuerpo técnico en cabeza de Alberto Suárez había estado de acuerdo con su llegada y la Alcaldía de Cartagena y la Gobernación de Bolívar también habían dado el visto bueno para entregarle las garantías al jugador.
Así las cosas, el futuro de Harlin está bien lejos de tierras bolivarenses y colombianas. La hinchada estaba ilusionada en contar con él y que le ayudara en el ascenso.
Real Cartagena sigue entrenándose para afrontar de la mejor manera el torneo que está previsto iniciarse el 20 de julio.
