Abrirse paso en los barrios populares, poderle decirle no a los vicios, alejarse de la violencia, drogas y el alcohol siempre será algo digno de admirar para jóvenes que nacen en vecindades, en donde es muy frecuente, en ocasiones, el dinero fácil y también el derroche del mismo.
El estudio es el camino, pero el deporte también es una opción muy interesante para salir adelante, abre puertas y ayuda a mejorar las condiciones de vida para el deportista y la familia del mismo.
Tomando buenas decisiones
Deivi Barrios nació en el barrio La María, jugó en la Escuela Toto Barrios, de ahí integró selecciones Bolívar, pasó al Real Cartagena y ha tenido varios microciclos con selecciones Colombia en las categorías menores.
Terminó su bachillerato en el colegio Seminario. Tiene 20 años. “En el fútbol me inicié como volante en Toto Barrios, ahí jugué todas las posiciones. En la selección Bolívar, con Pedro Muñoz, me afiancé como defensa centro, ahí he hecho gran parte de mi carrera. Este año jugué muchos partidos como volante cinco con el profesor Alberto Suárez en el Real Cartagena y ahora con Sebastián Viera he regresado a mi posición habitual de zaguero centro”, asegura Deivi, uno de los jugadores del Real que exhibe un gran nivel de juego.
Sueña con muchas cosas, pero la primera de ellas es quedar campeón con el Real Cartagena. “Sueño con el ascenso con el Real, con jugar en la Primera A, salir campeón en esta categoría, también le apunto a jugar Copa Libertadores y mi gran sueño es estar en la selección Colombia de mayores”, comenta Barrios, quien lleva 90 partidos como profesional. Buenos días, deportes: Real Cartagena quiere seguir siendo feliz
Es un joven de familia, que siempre vivirá agradecido con sus padres. “Deseo que mis viejos cambien su condición de vida, que puedan vivir en una casa cómoda y no tengan que preocuparse por nada”, agrega.
Deivi le mete con todo
Entrena duro, se entrega al máximo, no se ahorra nada, su familia es su motor. “Sigo viviendo en el barrio La María, en la casa de mi abuelita Valentina Romero, quien tiene alzhéimer. Ahí estoy junto a mi mamá (Deisy), mi novia (Madi) y mi hija de dos meses (Vallolet)”, recalca. Mide un metro con 83 centímetros y pesa 80 kilogramos.
Siente que vive un gran momento deportivo. “Me están saliendo las cosas, desde la llegada del profe Viera solo hemos recibido un gol, nos ha cambiado el chip, ha dicho que no ha venido a ganar cuatro o cinco partidos sino a salir campeón, a ascender, La cartagenera que ama a Junior y a Teo por encima de todo
“Toto Barrios es mi papá en el fútbol”
Es un agradecido de la vida y de la gente que lo ha ayudado, en especial la persona que lo descubrió. “El Toto Barrios es mi papá en el fútbol, fue quien me ayudó en este deporte, el que me guió enseñó y pulió mis condiciones. Yo no olvido eso”, asegura con firmeza.
Deivi tiene muy buenas condiciones como defensa centro. Es fuerte, preciso en los cierres, tiene buen pie, va bien arriba y aporta seguridad en el cuarteto posterior de Real Cartagena, equipo que visita a Real Soacha, en una fecha más del Torneo de la Primera B.
Seguro que Deivi se empleará a fondo para aportar su grano de arena y ayudar a Real a avanzar en el sueño de regresar a la Primera División.
El joven cartagenero es un ejemplo para las nuevas generaciones de que sí se puede viniendo de abajo llegar a lo más alto.

