Mientras que Cartagena celebra las Fiestas de la Independencia, Real Cartagena ingresó a concentración a mediodía del jueves, una hora antes que se iniciara la lectura del bando, para darle apertura al tradicional desfile de carrozas en la Avenida Santander. Lea: ¿A qué santo le reza Real Cartagena para poder mantener vivo el ascenso?
Los jugadores del Real no tienen derecho ni a echarse maicena en el hotel, en el que están concentrados, en la previa del juego de este sábado, en el Jaime Morón, ante Quindío, a las 6:10 de la tarde, en la tercera fecha de los cuadrangulares semifinales del Torneo de la Primera B.
“Los muchachos son conscientes de la responsabilidad que tienen con Cartagena, aún hay posibilidades, aquí todos están metidos de lleno en el cuento, solo hay tiempo para trabajar y pensar en Quindío, nuestro inmediato rival. El jueves a mediodía ingresamos a concentración y a las 9 de la noche todo el mundo en su habitación descansando para afrontar lo que se viene”, dijo Alex rendón, gerente deportivo del auriverde.
Real aún está herido en su orgullo propio, tras la derrota abultada 5-1 sufrida en Villavicencio ante Llaneros, que pasó a comandar con seis puntos el Grupo B (Real es segundo, con 3 unidades).

Los verdaderos hinchas del Real se gozan las fiestas de la ciudad sin olvidarse de su equipo del alma, sufriendo la difícil situación por la que atraviesan, pero esperanzados en que las cosas cambien a su favor en las cuatro fechas que restan. Lea también: Real Cartagena: esto es lo que opina el capitán Cristian Marrugo
Miles de hinchas han decidido acompañar y respaldar a Real hasta que se agote la última posibilidad de ascenso. Por eso se esperan más de 8 mil personas en el máximo recinto de fútbol de Cartagena y Bolívar.
Se agotan las opciones y hay que ganar para mantener viva la ilusión de lograr el cupo que nos lleve de regreso a la Primera A, tras 12 años consecutivos de torturas y amarguras.

