James Rodríguez es feliz de verdad jugando al fútbol es en la selección Colombia y por eso volverá a vivir días felices.
El 10 de Colombia, elegido en 2024 como el mejor jugador de la Copa América, será nuevamente de la partida en la doble jornada de las Eliminatorias Suramericanas, en las que se visita a Uruguay, en Montevideo, y se recibe a Ecuador, en Barranquilla, el 15 y 19 de noviembre, respectivamente.
James no vive días de alegría con el Rayo Vallecano, en donde no ha encontrado el más mínimo respaldo de parte de su entrenador Iñigo Pérez, quien le ha relegado en el banco de suplentes, acumulando muy pocos minutos en el terreno de juego. Lea: Selección Colombia: David Ospina y su nuevo rol en el grupo de la tricolor
Raúl Martín Prensa, presidente del Rayo Vallecano, ha manifestado que quiere ver a James en la titular, pero el entrenador hasta el momento no le copia y a James se le ha visto muy serio y aburrido en la banca.
En el 3-1 en contra de local ante Las Palmas, Rayo Vallecano solo utilizó a Rodríguez los últimos 14 minutos de juego.
Se trató del séptimo partido disputado por James en 13 encuentros. Acumula muy pocos minutos con el Rayo.
La situación del colombiano en el equipo español es sorpresiva porque su contratación se dio justo de ser elegido como el mejor jugador de América en 2024.
Se suponía que llegaría a ser la figura, el referente y líder del equipo de Madrid, pero ha terminado siendo un jugador para planes secundarios en el equipo de Pérez. Lea también: Salió la convocatoria de la Selección Colombia; llamaron a un cartagenero
El Rayo Vallecano ocupa el puesto 9, con 16 puntos, tras 4 triunfos, 4 empates y 4 derrotas.
El cucuteño cuando se viste de tricolor encuentra el placer de la verdadera felicidad y suele ser figura siempre aún y cuando no tenga buena forma física ni ritmo de competencia.
Con James, la tricolor tiene juego, magia, pelota quieta, gol y liderazgo, características especiales que ayudan a que la Selección se muestre firme y fuerte en las Eliminatorias.
Colombia se concentra en Buenos Aires, Argentina, en donde prepara su juego ante Uruguay. James llega a darlo todo en donde es feliz.
