En el fútbol no se gana de nombres, ni muchos menos de individualismos. Se triunfa en equipo, que cada jugador aporte su talento para un bien común: el título de campeón. Lo anterior recae en el Real Cartagena modelo 2024, quien fue el club mejor reforzado en la segunda división, con figuras de mucho renombre en el ámbito nacional. Al equipo llegaron Teófilo Gutiérrez, Cristian Marrugo, Juan Camilo Angulo, Juan José Salcedo, entre otros jugadores. Ellos, por ahora, no han podido ascender al Real Cartagena, lo que demuestra que tener estrellas no garantiza títulos. El equipo heroico, este año, no pudo clasificar a ninguna de las dos finales en el Torneo BetPlay, tampoco fue el mejor de la reclasificación. En el primer semestre por la falta de un gol no pasó a la final, Orsomarso le ganó el duelo, en este segundo semestre el punto invisible de Llaneros evitó su paso a la otra final. Fueron dos fracasos que ahora están pasando facturas. Te invito a leer: Después del triunfo de Unión Magdalena, así quedó la reclasificación
La luz del repechaje que todavía sigue encendida
Todo no está perdido para el Real Cartagena, pues tiene una mínima posibilidad de jugar un repechaje y así lograr un cupo a la A, sin embargo, depende de Llaneros y de Unión Magdalena, quienes disputan la final y durante el año, fueron mejores que el cuadro heroico, sin figuras rimbombantes.
Parece que se acerca un nuevo fracaso del equipo de la ciudad, ese que tiene a una de las mejores hinchadas del país y el mismo que acumula 12 años consecutivos en el martirio de la B. Te invito a leer: Unión Magdalena goleó 4-0 a Llaneros en Santa Marta
Aquí la culpa no es el del reglamento, tampoco de la Dimayor, la culpa es de un grupo de jugadores que están fallando en el intento, pues jugar finales era la prioridad y no lo hicieron.
En diciembre se sabe si Real es el eterno equipo de segunda división o de carambola llega a un repechaje.
Panorama complicado.

