Diego Guerrero Bello, nacido en el corregimiento de Pasacaballos el 25 de enero de 2002, y concebido por sus padres Belkis Bello y Gustavo Guerrero. Actualmente juega en Alcalá C. F., equipo de la Primera FFCV, séptima división española, fútbol semiprofesional.
Comenzó jugando en las calles de su pueblo a los 5 años. Allí nació su pasión por el fútbol, incrementando su habilidad con el pie izquierdo tanto descalzo como con “zapatillas”. Afirma que ser izquierdo es un regalo de Dios, un don que le dio el Omnipotente.
“Mi pasión por el fútbol nació desde que tengo uso de razón, es inexplicable lo que siento por este deporte. Nunca he intentado practicar otro porque el fútbol para mí es inigualable”, expresa Diego.
En un contexto social limitado y de muchas carencias básicas, su familia nunca escatimó esfuerzos para darle lo mejor, por lo cual fue su motor para seguir y no alejarse de su sueño.
“Mi infancia fue plena, de mucha felicidad, amor, valores, amistades que siempre van a permanecer en mi corazón. Mi madre es el pilar de lo que soy, me inculcó siempre valores y me convirtió en el ser humano que soy. En cuanto a lo material, gracias a Dios no tuve la falta de algo, siempre he tenido por el sacrifico de mis padres lo que necesito”, confesó.
Durante años jugó en las canchas de tierra de Cartagena, afianzando su técnica y su creatividad, también, en el Estadio de San Fernando, en donde tuvo grandes desempeños individuales.
“Mi ídolo de infancia es Ronaldinho. Creo que puedo caracterizar mi fútbol con el de Juanfer Quintero, pero me considero un jugador con un poco más de despliegue físico a la hora de hacer el trabajo defensivo”, comentó. Lea: Junior y América serán rivales en la Copa Sudamericana 2025
En Cartagena jugó en Expreso Rojo, Comfenalco y Cyclones Cartagena, donde deslumbró a todos con su zurda mágica, afianzando su posición de interior o extremo por derecha, provocando el llamado de la Selección Bolívar en 2017.
Su primera experiencia internacional fue en Brasil, en el año 2022, jugando en Itaberaí (Sub-20), equipo del Estado Goiás, por un año. Diego cuenta que gracias a sus representantes lo contactaron y pudo viajar al país donde el fútbol es más que un deporte.

“Gracias a Erick Herrera y José Luis que siempre me han hecho seguimiento, pude viajar. Toda la preparación deportiva, táctica y física la hice con el exfutbolista e ídolo de Real Cartagena Luis Sierra, quien comandaba un proyecto llamado PS17 en Pasacaballos”, confirma.
Según dice, el fútbol brasileño de inferiores tiene similitudes con el europeo.
“Brasil es un país que cada vez más exporta jugadores a Europa, su idea futbolística es similar al fútbol europeo”, refiere.
Diego dice que en Brasil aprendió su primer idioma, el portugués, que lo maneja de forma estándar. Y, como si fuese poco nació su apodo: “Dieguinho”, impuesto por los compañeros de vestuario.
Afirma que en Brasil afianzó más su juego ofensivo y posicionamiento en el campo.
“Me potenció mucho ir allá. Puedo jugar de volante interior y extremo. Mi fortaleza técnica hizo que me adaptara rápidamente, soy un jugador con buen pie, generador de fútbol, encarador y físicamente me ayudó a estar apto para el trabajo de ida y vuelta”, dice.
En Noviembre de 2023 surgió la posibilidad de ir a Portugal a hacer pruebas en el Club 1 Dezembro, perteneciente a la Terceira Liga (tercera división), ubicado en Sitra, en una villa portuguesa del distrito de Lisboa, pero no se pudo quedar por desacuerdos entre dirigentes.
“Llevo 1 año acá en Europa, me vine a través de una oportunidad que me ofrecieron para ir a Portugal, pero por situaciones mal manejadas entre empresarios y el club se cerró la oportunidad y me tocó venir a España”, afirma Diego.
La adaptación al fútbol español
No todo es lo futbolístico, en europea se enfrentó a una nueva cultura, idiosincrasia y clima.
“El estilo de vida es bueno, es top, pero las cosas son totalmente distintas, la cultura, todo. El europeo como persona es un poco indiferente”, comenta Guerrero.
En los últimos meses del año en el viejo continente cae el crudo invierno, lo que también le ha dado duro, sobre todo para alguien acostumbrado al calor caribeño.
“El invierno es un periodo muy duro, pero cuando sales de casa debes saber convivir con lo que se venga”, indica.
Por otra parte, desde lo más íntimo afirma que es fuerte mentalmente y seguro de sí mismo, pero siempre extraña sus calles de Pasacaballos, su zona de confort y lo más importante para él, su familia.
“Es demasiado fuerte, no es fácil estar lejos y solo, menos. Lo más duro es estar lejos de la familia. Es demasiado fuerte, pero de mente soy muy capaz”, comenta convencido de su talento.
Se mudó a España hace 11 meses, en la ciudad de Valencia, prestando sus servicios para Alcalá Club Fútbol, de la Primera FFCV, séptima división (semiprofesional). En la actual temporada, el club es segundo en la tabla de posiciones, con buenos aportes de “Dieguinho”.
“Me considero pieza clave en el equipo, debido a que me consideran un jugador encarador, rápido y generador de juego. Actualmente llevo 3 goles y 4 asistencias en 10 partidos, y no todos he salido de salido de titular”, cuenta.
Con muchas ganas de cara al 2025, relata que quiere salir favorecido en los trámites de sus papeles para ejercer un empleo en el país castellano como futbolista y aspirar a una mejor categoría, asimismo, mejorar su estilo de vida.
“Tengo muchas aspiraciones de cara al 2025, mi objetivo es tener la posibilidad de presentarme en un equipo de categorías superiores. En el club me pagan algo mínimo; vivo con otros compañeros de equipo en un apartamento”, dice Diego, agregando que trabaja en toda la documentación para organizar su estado laboral.

¿Jugaría en su país?
Por el momento Diego desea seguir en Europa, luchando por su sueño, pero no le cierra la puerta a jugar en Colombia, ni en el equipo de su ciudad, Real Cartagena, ya que se siente listo y preparado para aportar su talento a cualquier club, y en el proyecto de ascenso a la A, no es la excepción.
“Para mí sería un placer poder algún día estar al servicio del equipo de mi ciudad. No tengo preferencias, creo que la verdad todo me ha gustado donde he ido, siento que en todo he estado a la altura de las circunstancia. Estoy abierto a cualquier oferta”, sentenció nuestro talento bolivarense.
Diego Guerrero Bello, “Dieguinho”, sigue brillando con el Alcalá C. F., donde su talento y dedicación lo han convertido en una pieza clave del equipo. A pesar de los retos de adaptarse a una nueva cultura y clima, mantiene viva la esperanza de ascender a categorías superiores y, eventualmente, regresar a Colombia para desplegar su talento. Su viaje es un testimonio inspirador de perseverancia y amor por el deporte, recordándonos que los sueños se construyen con esfuerzo y pasión.

