El Sevilla arrancó el partido con un claro dominio del juego y se adelantó en el marcador con un gol de Rubén Vargas tras una buena jugada colectiva que aupó la ilusión local.
Con ese 1-0, parecía que Sevilla tenía el control absoluto del enfrentamiento y estaba encaminado hacia una victoria cómoda. Lea: Con solo 18 años, Lamine Yamal figura junto a Messi y Ronaldo en Forbes
Sin embargo, la segunda parte tenía reservado otro guion.
El técnico de Mallorca, Jagoba Arrasate, detectó el momento óptimo para mover fichas y dio entrada a dos jugadores que terminarían siendo decisivos: el colombiano Johan Mojica y el joven delantero Mateo Joseph. Desde el banco cambiaron el ritmo del partido, aportando frescura, verticalidad y precisión en momentos clave.
El empate llegó a los 67 minutos cuando Vedat Muriqi transformó un remate que devolvió la confianza al conjunto visitante.
Esta diana rompió el dominio local e inyectó energía al Mallorca, que cinco minutos después aprovechó esa inercia para consumar la remontada. Mojica desbordó por la banda izquierda, llegó al fondo y envió un centro medido al área que Joseph recibió con claridad para empujar el balón al fondo de la red y poner el 1-2.
Esa acción cambió por completo la dinámica del encuentro: Sevilla, que hasta entonces parecía ganador seguro, se vio sorprendido por la fluidez y la contundencia del rival. El 2-1 otorgó al Mallorca el control, y ya con esta ventaja, gestionaron los últimos minutos para matar el partido. Finalmente, Joseph selló su doblete y el resultado definitivo fue un sorprendente 1-3 a favor de los bermellones.
En un abrir y cerrar de ojos todo cambió
La victoria del Mallorca adquiere un valor extra si se considera que hasta ese momento Sevilla había llevado la iniciativa, con mayores posesión y llegadas, aunque sin concretar. Pero en un abrir y cerrar de ojos el partido cambió gracias a los cambios tácticos del banquillo visitante y al impacto inmediato de Mojica y Joseph.
Este triunfo supone un espaldarazo anímico para el Mallorca en la lucha por sus objetivos. Lea: Muchos dicen que Shohei Ohtani no es de este mundo, esta es la razón
Para Sevilla, la derrota deja enseñanzas: liderar no garantiza ganar, y los errores en el repliegue o la falta de frescura física pueden costar muy caro. En cambio, para el Mallorca la intervención de Mojica —que suma poder ofensivo desde el lateral y experiencia internacional— y la definición de Joseph son señales positivas que pueden marcar la diferencia en lo que queda de temporada. Mojica, que juega como lateral y proviene de la selección de Colombia, se está convirtiendo en una pieza clave
