En una tarde incómoda y llena de tensión, el Arsenal encontró la solución a sus dudas en la figura de Declan Rice. Dos goles del centrocampista inglés le permitieron al conjunto gunner imponerse por 2-3 al Bournemouth en el estadio Vitality, sumar su cuarta victoria consecutiva y reforzar su liderato en la Premier League, con siete puntos de ventaja provisional sobre el Manchester City, que este domingo recibe al Chelsea.
Rice, que regresaba a la competición tras perderse el duelo ante el Aston Villa por lesión, fue decisivo para el equipo de Mikel Arteta, aunque el triunfo no estuvo exento de sufrimiento. El tanto final de Kroupi Júnior apretó el marcador hasta los últimos minutos, cargados de nervios e incertidumbre. Lea aquí: Video: Jhon Arias colaboró con gol en la primer victoria de Wolverhampton
El Arsenal ganó más por eficacia que por brillo. En un encuentro áspero y poco fluido, su pegada marcó la diferencia: de sus tres primeros remates entre los tres palos —cinco en total—, todos acabaron en gol. En ese contexto, salió vencedor.

El partido arrancó torcido para los londinenses por un error poco habitual de Gabriel Magalhães en la salida de balón. El central no detectó la presión de Evanilson, que interceptó el pase y definió con precisión ante David Raya para adelantar al Bournemouth.
Sin embargo, el líder respondió con carácter. En apenas cuatro minutos, impulsado por el desborde constante de Noni Madueke, fichaje clave para dosificar a Bukayo Saka, llegó el empate. El propio Gabriel se redimió con una volea que puso el 1-1 y reinició el duelo.
El planteamiento de Andoni Iraola, pese a la mala racha del Bournemouth —once partidos sin ganar—, incomodó al Arsenal durante buena parte del choque. A los visitantes les costó controlar el juego y apenas lograron un disparo a puerta en la primera mitad, reflejo del laberinto en el que se movían ante más de once mil espectadores. Le puede interesar: Preocupa Kylian Mbappé en Real Madrid: Xabi Alonso no da fecha de regreso
Tras el descanso, el aviso de David Brooks precedió al golpe decisivo del Arsenal. En su segundo remate entre los tres palos, Rice apareció desde segunda línea para firmar el 1-2 en el minuto 54. El alivio se transformó en tranquilidad relativa con el 1-3 en el 70, nuevamente obra del internacional inglés tras un pase atrás de Saka.

Aun así, el partido no quedó cerrado. Un disparo lejano de Kroupi Júnior sorprendió a Raya y devolvió la emoción a falta de un cuarto de hora. Con el Bournemouth volcado y el margen reducido a un solo gol, el Arsenal tuvo que resistir hasta el pitido final, el único momento de auténtica calma para un líder que supo sufrir y ganar.

