Una tensa y violenta escena marcó la jornada de la NBA durante el partido en el que Oklahoma City Thunder venció 132-111 a Washington Wizards. El encuentro, disputado en el Capital One Arena, se vio empañado por una pelea que terminó con cuatro jugadores expulsados y que incluso se trasladó hasta las tribunas, generando preocupación entre los asistentes.
El incidente se produjo cuando restaban menos de 28 segundos para finalizar el segundo cuarto. Todo comenzó con un cruce entre Jaylin Williams, de los Thunder, y Justin Champagnie, de los Wizards, en la línea de base. Lo que parecía un altercado menor escaló rápidamente con la intervención de otros jugadores. Lea: Selección Colombia inicia concentración en Orlando con miras a duelos ante Croacia y Francia
La situación se agravó cuando Ajay Mitchell se sumó al enfrentamiento tras un saque de banda, encarando tanto verbal como físicamente a Champagnie. A partir de allí, se desató un tumulto generalizado que involucró a varios integrantes de ambos equipos.
El desorden alcanzó las primeras filas del público, provocando que algunos jugadores y personas cayeran sobre un camarógrafo ubicado cerca de la acción. El trabajador quedó atrapado bajo el grupo, lo que obligó a interrumpir momentáneamente la transmisión del partido.
ras revisar lo sucedido, el árbitro principal John Goble explicó que Williams y Champagnie recibieron dos faltas técnicas cada uno, lo que derivó en su expulsión automática. Asimismo, Mitchell y Cason Wallace también fueron expulsados por, según el juez, no contribuir a calmar la situación y, por el contrario, agravarla.
Por su parte, Anthony Gill, de los Wizards, no fue sancionado a pesar de su presencia en el altercado. Goble aclaró que, tras la revisión, no se evidenció conducta antideportiva por parte del jugador, quien fue empujado hacia la pelea y no tomó parte activa en acciones punibles. Lea: Pelea en la NBA: cuatro expulsados en triunfo de Thunder sobre Wizards
Thunder, descontento
El episodio generó malestar en el entorno de Oklahoma City. Su entrenador, Mark Daigneault, expresó su desacuerdo con las decisiones arbitrales tras dialogar con los jueces durante el entretiempo. Aunque reconoció la trayectoria de Goble, el técnico dejó claro que no compartió el criterio aplicado, en una noche que dejó más polémica que el resultado deportivo.
