Uno de los resultados que más llamó la atención fue el empate de Independiente Santa Fe frente a Peñarol en Bogotá, el equipo capitalino partía como favorito, pero no logró traducir esa condición en el marcador y dejó escapar una oportunidad clave para tomar ventaja en su grupo.
En la Copa Sudamericana, el panorama fue incluso más adverso. Millonarios fue el único club que cayó en la jornada, tras perder en su visita ante O’Higgins en Chile, por su parte, América de Cali apenas logró un empate frente a Macará en Ecuador, en un resultado que dejó sensaciones limitadas. Te invito a leer: Estos son los próximos partidos de Junior en la Copa Libertadores
La Copa Libertadores tampoco ofreció mejores noticias. Junior igualó ante Palmeiras en Cartagena, mientras que Deportes Tolima no pasó del empate contra Universitario en Ibagué. A su vez, Independiente Medellín cedió puntos como local frente a Estudiantes de La Plata.
Arranque que enciende alarmas
Uno de los principales focos de inquietud es el rendimiento en condición de local. Varios equipos no lograron imponer condiciones en sus respectivos estadios, dejando escapar puntos importantes en escenarios donde, en teoría, debían marcar diferencia.
El problema no solo se refleja en los resultados, sino también en la sensación de fragilidad competitiva frente a rivales de la región, la falta de contundencia ofensiva y la dificultad para sostener ventajas o controlar los partidos aparecen como factores repetidos en este arranque. Te invito a leer: Sudamericana: mal debut de Millonarios; regresó Radamel Falcao
En un formato como el de los torneos Conmebol, el margen de error es mínimo, cada punto puede ser determinante en la lucha por la clasificación, lo que obliga a los equipos a reaccionar con rapidez para evitar comprometer sus aspiraciones desde las primeras jornadas.

