La eliminación de Turquía en el Mundial 2026 abrió una de las grandes polémicas del torneo. El equipo europeo quedó condenado al cuarto lugar del Grupo D después de perder 1-0 ante Paraguay, un resultado que, más allá del marcador, lo dejó sin opciones matemáticas de avanzar y sin posibilidad siquiera de mejorar su posición final.
La controversia nace de un escenario que parece absurdo para muchos aficionados: aunque Turquía derrote 45-0 a Estados Unidos en la última fecha y Australia pierda 45-0 contra Paraguay, los turcos seguirían en el último lugar del grupo. Lea: Casemiro se acerca al Inter Miami y podría jugar con Messi en la MLS
La razón está en el sistema de desempate aplicado por la FIFA para esta Copa del Mundo.
En el Grupo D, Estados Unidos ya aseguró su clasificación y el liderato tras vencer a Australia. Paraguay, por su parte, se metió en la pelea con su triunfo ante Turquía, mientras que Australia quedó con ventaja para disputar el segundo puesto. Turquía, en cambio, perdió sus dos primeros partidos: primero ante Australia y luego frente a Paraguay.
El punto clave es que, si Turquía iguala en puntos con Australia o Paraguay, el primer criterio no será la diferencia de gol general, sino el rendimiento en los duelos directos entre los equipos empatados. Y allí Turquía no tiene cómo defenderse: perdió contra Australia y también contra Paraguay, sus rivales directos en la zona baja de la tabla.
Por eso, una hipotética goleada histórica ante Estados Unidos no le serviría para cambiar su destino. Si queda empatada con Australia en tres puntos, Australia quedaría por encima por haberle ganado el partido entre ambas. Y si el empate es con Paraguay, la ventaja también sería para los sudamericanos, que vencieron 1-0 en el duelo directo.
La situación ha generado críticas porque choca con la lógica más simple del aficionado, acostumbrado a mirar primero la diferencia de gol general. Para muchos, resulta difícil aceptar que una selección pueda terminar con mejor saldo de goles y aun así quedar por debajo de otra por haber perdido el enfrentamiento particular.
Polémica reglamentaria
El caso de Turquía ya es una de las discusiones reglamentarias del Mundial 2026. La norma busca premiar los duelos directos, pero también deja una sensación amarga: en este grupo, el último partido turco se jugará sin premio deportivo real, incluso si ocurre una goleada descomunal. Una regla legal, sí, pero para muchos hinchas, profundamente injusta.

