James Rodríguez se puso serio ante Portugal y sacó sus credenciales en la tercera fecha de la fase de grupos de este Mundial.
Y es que el 10 siente la camiseta de Colombia más que cualquier persona en el mundo. Es así.
Físicamente el hombre no está, tampoco llegó al Mundial con ritmo de competencia y pese a eso ha cumplido una aceptable labor en la cancha.
Y ante Portugal, el crack colombiano lució muy bien en varios pasajes del juego, en donde fue guía y conductor del plantel de Néstor Lorenzo.
El presente confirma que al 10 de se le acaba la gasolina, eso lo tienen claro todos los colombianos. Al minuto 5 de la segunda parte, la hinchada comenzó a corear el nombre de Quintero, pidiendo que entrara a la cancha y ahí James respondió con dos hermosos pases filtrados que metieron contra la pared a Portugal. Te invito a leer: El fútbol de Colombia ilusiona, pero ¿dónde están los goles?
Eso fue suficiente para prolongar su estadía en el terreno de juego, en donde estuvo 76 minutos mostrando talento e incluso algo de sacrificio al momento de recuperar los balones.
Ingresó por él Juanfer Quintero, quien también filtró un par de balones buenos. Te invito a leer: La pasión de la Selección Colombia se muda a las playas de Cartagena
Pero James dejó claro una vez más que el amor que siente por la camiseta es tan infinito como el mar, ante Portugal así lo volvió a demostrar.

