Los propietarios de los equipos de las Grandes Ligas aprobaron por unanimidad la venta de los Padres de San Diego al grupo de inversionistas encabezado por el empresario puertorriqueño José E. Feliciano y su esposa y socia, Kwanza Jones.
La operación, acordada en mayo con la familia del fallecido Peter Seidler, establece una valoración de 3.900 millones de dólares, cifra récord para una franquicia de la MLB. El cambio de propiedad todavía debe completar el cierre formal de la transacción, previsto para las próximas semanas.
El comisionado de las Grandes Ligas, Rob Manfred, destacó la relación que los nuevos propietarios buscan mantener con la ciudad y los seguidores del equipo.
“José y Kwanza entienden el lugar único que ocupan los Padres en San Diego y el poderoso vínculo entre el club y sus aficionados”, manifestó Manfred. Lea: ¿Puede Padres de San Diego ser campeón?, Freddy Jinete responde
Feliciano, de 53 años y nacido en Puerto Rico, es cofundador de la firma de capital privado Clearlake Capital. Jones, además de ser su esposa, forma parte de su proyecto empresarial.
La familia Seidler había anunciado en noviembre pasado que estudiaría alternativas para vender la franquicia, dos años después del fallecimiento de Peter Seidler, quien asumió el control mayoritario del equipo en 2020.
Padres de San Diego apuntan a una nueva era
Aunque cambiará la propiedad, la estructura deportiva de los Padres se mantendrá. Erik Greupner continuará como director ejecutivo y A.J. Preller seguirá al frente de la gerencia general y de las decisiones relacionadas con las operaciones deportivas.

Feliciano y Jones dejaron claro que su principal objetivo será llevar al equipo al título que todavía no ha conseguido en su historia.
“Nuestra ambición es clara: llevar un campeonato de la Serie Mundial a San Diego y construir una organización duradera capaz de competir por títulos año tras año”, señalaron en un comunicado.
Los nuevos propietarios también afirmaron: “Estamos totalmente comprometidos con ganar”.
La llegada del nuevo grupo se produce mientras San Diego mantiene una posición competitiva en la temporada. Los Padres llegaban al lunes con 67 victorias y 58 derrotas, después de ganar 17 de sus últimos 22 encuentros, resultado que los había colocado en puestos de comodín de la Liga Nacional.
El mánager Craig Stammen aseguró que el cambio de dueño no modifica las responsabilidades del equipo dentro del terreno de juego.
“En cuanto a las operaciones diarias, para nosotros no cambia nada”, dijo Stammen.
Un propietario latino para los Padres
Feliciano se convertirá en apenas el segundo propietario principal latino de una franquicia de las Grandes Ligas. El otro es Arte Moreno, dueño de Los Angeles Angels.
La nueva sociedad también contará con inversionistas minoritarios como Joey y Jesse Buss, hijos del fallecido propietario de los Lakers, Jerry Buss.
Los Padres nunca han conquistado una Serie Mundial, pero atraviesan uno de los periodos más competitivos de su historia reciente. La franquicia ha disputado cuatro postemporadas en los últimos seis años y consiguió al menos 89 triunfos en tres de las últimas cuatro campañas.
Feliciano y Jones ofrecerán su primera conferencia de prensa como propietarios de los Padres el lunes 24 de agosto en Petco Park, escenario donde comenzarán oficialmente a presentar su proyecto para la franquicia de San Diego.

