La vida de Deimer Morelos dio un drástico giro en junio, cuando perdió su pierna derecha por una fuerte infección en la herida de bala que le provocó un policía en extrañas circunstancias que son motivo de investigación.
Desde ese momento, la joven promesa del béisbol cartagenero, que llegó a lanzar a 90 mph con tan solo 17 años, inició junto a su familia una carrera en busca de justicia y las herramientas necesarias para no dejar morir el sueño de ser un deportista profesional.
“Para nosotros fue muy difícil ver a Deimer postrado en una silla de ruedas cuando estuvo tan cerca de firmar con un equipo de las Grandes Ligas. Todas las noches lo escuchábamos llorar, pero Dios sabe cómo hace sus cosas, y cuando cierra una puerta se encarga de dejar una ventana abierta. Hoy es un muchacho fortalecido mentalmente, más maduro y lleno de sueños por cumplir; pero sobre todo, un joven bendecido, muy bendecido”, señaló Luis Morelos, padre de Deimer, quien ha estado a su lado a lo largo del proceso de recuperación (Lea aquí: Deimer Morelos, la promesa del béisbol que conmovió a un país) .
CON LOS GRANDES LIGASComo dice su padre, la vida le tiene grandes cosas preparadas a Deimer, y el lunes, en su regreso a las canchas luego de 5 meses de inactividad, vivió un día que no imaginó ni en el más alocado de sus sueños: compartir un entrenamiento con Julio Teherán y Ernesto Frieri, ídolos que antes solo podía ver a través de los periódicos y la televisión.
“El solo hecho de volver a entrenar me llena el corazón de felicidad, pero hacerlo con los más grandes beisbolistas del país es un honor que aún no puedo creer. Tengo que ser muy disciplinado en mi preparación para mantener en forma el brazo. La idea es que cuando al fin tenga mi prótesis de deportista pueda competir y buscar un cupo en algún equipo profesional. Mi meta es convertirme en el primer lanzador que llega a las Grandes Ligas con una pierna. Yo voy pa’ lante con pie de gigante”, narró Deimer sentado en la terraza de su casa, en el barrio Torices, al lado de Ernesto Frieri.
“LLEGARÁ MUY LEJOS”Tras finalizar el entrenamiento en el campo de Bocagrande, Frieri llevó a Deimer y a su padre hasta Torices, donde compartió por más de 2 horas con sus familiares y cientos de vecinos que se acercaron en busca de una foto con el Grandes Ligas sinceano.
“Tuve la oportunidad de conocer a Deimer antes del incidente. Tenía mucho potencial, todo lo necesario para llegar a la MLB. Es muy triste lo que pasó, pero Dios tiene algo grande preparado para él. La clave está en no desfallecer y creer en todo el talento que tiene, pero eso sí, lo más importante es la disciplina y la dedicación”, dijo Frieri en entrevista con Q’hubo.
GRACIAS, TOTALESCon gran optimismo de cara a su recuperación y futuro, Deimer agradeció a todas las personas que han estado pendiente de su historia, y a todos aquellos que le han mostrado su apoyo a través de las redes sociales.
“La gente es muy linda conmigo. Todos los días me dan fuerzas para seguir con mis sueños. No tengo cómo agradecerles, y por eso lo haré trabajando muy duro para que todo el país esté orgulloso de mi”, finalizó el joven beisbolista.
AYUDASi usted está interesado en ayudar a Deimer, puede comunicarse a estos teléfonos: 3004265100 - 6580492.

