Viene de la dinastía de los Moreno, una familia de grandes peloteros.
Su abuelo es nada menos que Tomás Moreno, uno de los grandes bateadores que ha tenido Cartagena en toda su historia, y su tío es Eusebio Moreno, aquel quien fuera champion bate en la Serie Mundial de Japón en 1980.Y para complementar su papá, Edinson, cuando fue pelotero, fue firmado por los Reales de Kansas City, los nuevos campeones de la Gran Carpa.
Heiner Moreno es el nuevo heredero de esta familia para conseguir la gloria en la pelota caliente bolivarense. Es un joven cartagenero de 17 años que fue firmado por la franquicia más ganadora del béisbol de las Grandes Ligas : los Yanquis de Nueva York.
A diferencia de su abuelo y su tío, dos insignias del béisbol colombiano, no se inclinó por ser un buen paleador sino que su poderoso brazo lo llevó a convertirse en un lanzador dominante que se abre camino.
Comenzó a jugar de outfielder en el Club Falcón, pero cuando llegó a los Padres, el entrenador Marcial del Valle se dio cuenta de su poderoso brazo y lo convirtió en lanzador.
Después que fue firmado a mediados de año con los Yanquis, jugó la Liga de Verano y estuvo en cuatro partidos de la temporada que ya estaba finalizando. Tuvo la suerte de ganar el primer juego en su debut como relevista.
Ahora entrena con los Tigres de Cartagena a la espera de una oportunidad para poder jugar en la Liga Colombiana de Béisbol Profesional y mostrar su talento.
Por las mañanas se le ve entrenando con la Academia Fortune Sports de su agente Carlos Pérez, en el estadio de sóftbol de Las Gaviotas. Está enfocado en llegar a las Grandes Ligas, por eso su disciplina es rigurosa.Desde los cinco años ha representado a Bolívar en todas las categorías menores.
¿Dónde estaba cuando recibió la noticia que los Yanquis lo iban a firmar?
-Estaba en República Dominicana. Mi agente me avisó y firmé en la academia de los Yanquis.
¿Por qué cree que los Yanquis se fijaron en usted?
-Desde los 13 años me hicieron un seguimiento con el scout Luis “Mello” Sierra. Cuando me hice pitcher mi brazo les gustó mucho. Ahora hay que trabajar más fuerte, esto es solo un primer paso. La meta es llegar a la Gran Carpa.
¿Cómo se define como lanzador?
-Tengo una recta muy dura que ha llegado hasta las 93 millas. Mi slader es bueno y mi cambio se mueve mucho.

