Competir en la Liga de Campeones a veces es esto. Transitar por la cornisa sin caerte por el precipicio cuando tienes un mal día como visitante en vez de acabar derrotado o, en el peor de los casos, goleado.
El Barcelona hizo exactamente eso hoy en el Estadio de Do Dragao. Sobrevivir a un partido extraño en el que el Oporto puso un ritmo endiablado, a las bajas de De Jonk, Pedri y Raphina, a la temprana lesión de Lewandowski y a los problemas físicos de Araujo. Y ganó 0-1, sin merecerlo, gracias a un gol de Ferran Torres, que sustituyó al delantero polaco, al filo del descanso. Lea aquÍ: Atención: Newcastle golea al PSG
Los azulgranas tuvieron que sobreponerse, para empezar, al buen arranque del Oporto. Unos primeros veinte minutos muy serios de la escuadra local, que sorprendió a su rival siendo agresiva, apretando arriba y ganando casi todos los duelos.
Desconcertado y desubicado, el Barça pudo encajar el primero pasado el cuarto de hora, en un error de Koundé, que midió mal y propició un ataque portugués que acabó con un disparo demasiado centrado de Eustáquio que Ter Stegen atajó sin problemas.
Los Dragones protestaron un posible penalti del propio Koundé sobre Taremi en la jugada siguiente que Anthony Taylor no concedió. El colegiado británico tampoco pitó una falta clara de David Carmo sobre Lewandowski que, lesionado en su tobillo izquierdo, tuvo que ser sustituido por Ferran Torres, a falta de un cuarto de hora para el descanso.
Dortmund y Milan, en cero
El Borussia Dortmund y el Milan empataron este miércoles sin goles, un resultado que sirve más al equipo italiano porque el conjunto alemán, tras la derrota en la primera jornada ante el PSG, queda en una situación difícil.
El partido empezó con una ocasión para cada equipo antes de que se cumplieran los primeros diez minutos. Primero la tuvo el Milán en el 3, cuando Pobega llegó al área tras recibir un pase de profundidad, pero Mats Hummels alcanzó a desviar su disparo a saque de esquina.
Luego, en el 6, Donyell Malen estuvo cerca del gol para el Dortmund cuando un centro de Bensabaini fue cortado a medias por la defensa del Milan y él metió un pie pero sin alcanzar a darle buena dirección al disparo.
La primera fase del partido fue pareja. Las llegadas de ambos equipos se alternaban, pero a medida que pasaron los minutos el Dortmund empezó a apropiarse de la pelota y en el último cuarto de hora de la primera parte tuvo un par de buenas ocasiones.
