El 22 de enero de 2014 las ilusiones de la Colombia futbolera se reducían a casi desesperación por la suerte de uno de sus mayores ídolos de los últimos años. El país regresaba ese año a un Mundial de fútbol, al de Brasil, luego de 16 años sin clasificarse a la gran cita del balompié internacional.Esa histórica clasificación del combinado patrio, como segundo en las Eliminatorias, se logró bajo el brillo de dos personajes en un grupo de jugadores con un presente que destacaba en el fútbol europeo. Uno era el técnico José Néstor Pékerman, quien ahora también llevará al equipo a Rusia 2018. El otro, el goleador Falcao García, el ‘Tigre’, hasta entonces considerado el mejor delantero de área del Mundo.Falcao vivía un idilio con el fútbol. Su paso por Oporto lo puso en el panorama mundial y sus actuaciones posteriores con Atlético de Madrid lo llevaron a la cima. Para muchos comentaristas, estaba solo unos peldaños por debajo de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, los monarcas de la última década en el fútbol.Convertido en estrella, Falcao llegó a Mónaco y lideró la clasificación de Colombia a Brasil 2014. En la eliminatoria anotó 9 goles y solo fue superado por Messi y Luis Suárez, ambos con 10 tantos.Con la clasificación, el samario sostuvo que cumpliría su mayor sueño como futbolista. Disputar un mundial de fútbol con la selección de mayores.Y no solo llegaría a disputarlo. Era una figura consolidada y su nombre era temido por todas las selecciones rivales. Solo faltaba esperar la fecha para que rodara la pelota en Brasil.Pero el fútbol, como la vida, carece de grandes certezas y Falcao García lo comprobaría ese 22 de enero de 2014. Mónaco se enfrentaba a Chasselay, equipo de la tercera división, por los dieciseisavos de la Copa de Francia.El colombiano abrió el marcador ante un rival que se antojaba débil y que no opondría gran resistencia ante la nómina del club del principado. Pero al minuto 39, la buena fortuna de Falcao se convirtió en un horrible viacrucis.Soner Ertek, un defensa rival, barrió con una plancha en el área al delantero, que se resintió de su rodilla izquierda. Las lágrimas del colombiano antes de salir relevado de la cancha hicieron temer lo peor y horas después se confirmaba la noticia que los colombianos no querían conocer: Falcao sufría una rotura del ligamento anterior cruzado y el diagnóstico sugería que se perdería el mundial.Tres días después de la lesión, Falcao se sometió a una cirugía con el médico portugués José Carlos Noronha, experto en recuperaciones rápidas de deportistas.Entonces, se propuso completar el tratamiento en tiempo récord para llegar a la cita en Brasil, contra todo pronóstico. El país siguió religiosamente cada uno de sus avances y la inclusión de su nombre en una primera convocatoria de Pékerman en la lista preliminar hicieron creer que Falcao lo lograría. El suyo fue un ejemplo de superación.Pero el 2 de junio, apenas unos días antes de que empezara el Mundial, Pékerman anunció la lista definitiva, en la que no aparecía el ‘Tigre’, quien con lágrimas en los ojos reconoció que no estaba en óptimas condiciones para disputar la competición.Fue el primer trago amargo de varias temporadas que lo llevarían al ostracismo del fútbol. Tras el Mundial, en el que Colombia alcanzó los cuartos de final con un James Rodríguez que le tomaba el relevo, Falcao se fue a Manchester United para recuperar su lugar.Pero lejos de eso, al colombiano pareció costarle los afanes de su recuperación y no pudo alcanzar una condición física a la altura de las exigencias de la Premier League.Allí disputó 29 juegos y solo pudo marcar cuatro goles, cifras muy alejadas para un jugador con su hoja de vida.Se fue al Chelsea, dirigido por un Jose Mourinho que prometía recuperar su mejor versión. Pero en Londres tampoco pudo tener continuidad para reafinar su olfato goleador y sin actuaciones destacables, perdió su lugar entre los habituales convocados por Pékerman.En 2016, tras fracasar en Inglaterra, Falcao regresó a Mónaco. Pocos creían en la posibilidad de que volviera a ser el de antes. Pero esta vez sí recibió la confianza del técnico, Leonardo Jardim, y con goles en Francia y en la Champions League, el colombiano volvió a ser el delantero temido. (Falcao García, un "Tigre" con orgullo de fénix)Regresó a la Selección Colombia en la recta final de la Eliminatoria y aportó goles importantes para lograr la clasificación a Rusia 2018.Así, Falcao espera una mejor fortuna y mantenerse con el nivel óptimo para cumplir ese sueño que vio escapar aquel 22 de enero de 2014. Falcao García se perdió el Mundial de 2014 por una lesión de rodilla que sufrió el 22 de enero de 2014. ARCHIVO AFP