El nombre de Luis Díaz mueve los corazones de millones de colombianos.

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Carlos Caballero VDomingo 23 de junio de 2024, son las 11:20 de la mañana, el sol está dando un recital de calor en Houston, en donde al día siguiente Colombia tendrá su debut en la Copa América de Estados Unidos ante Paraguay. Lea aquí: Hungría anota en el minuto 100 y vence a Escocia en la Eurocopa
A las afueras del hotel, en donde se aloja Colombia, cientos de hinchas esperan a sus ídolos con el propósito de conseguir un autógrafo que quede para la posteridad.
Y uno de esos hinchas es el niño Jerónimo Badillo, de 9 años, bogotano de nacimiento, pero radicado en Miami, Estados Unidos, desde hace varios años.
Jerónimo siempre tuvo la fe intacta, llegó en busca de la firma de Lucho y la consiguió.
“Sentí una emoción muy grande, valió la pena esperar más de dos horas y media, esta firma nunca la olvidaré, Lucho es mi ídolo”, comenta Jerónimo al tiempo que mira una y otra vez la firma de Díaz en su camiseta.
Se emociona, la expresión en su rostro lo dice todo, sonrisa de oreja a oreja y termina gritando en la entrevista: “Lucho te amo, gracias, seremos campeones”.
Sergio Badillo, su padre, lo tiene cargado en sus hombros. Está feliz, pues sabe lo mucho que significa esta firma para su hijo y, además, tiene el video del momento justo de la misma.
“El ama a Colombia, ama al fútbol, lo juega muy bien, es extremo y desde hace un par de años le encanta lo que hace Luis Díaz, en el Liverpool. Quiere ser como él, entrena duro para lograr su propósito en el mañana”.
Los jugadores de la selección terminan de bajar del bus y se marchan con rapidez a sus habitaciones. La cuenta regresiva para el juego ante los guaraníes ya comienza. Lea aquí: Kylian Mbappé se está adaptando a su máscara antes del partido de Francia ante Polonia
Jerónimo también emprende su partida junto a su padre con la satisfacción del deber cumplido, pero antes se voltea y dice: “Eyyy Colombia será el campeón de la Copa, ya verás que sí”.
