Fútbol


Pablo Escobar quiso matar a Gareca y a otros jugadores de América

EL UNIVERSAL

09 de octubre de 2018 12:45 PM

Aunque el país se esmera por olvidar los años de terror que vivió durante la época del extinto jefe del Cartel de Medellín Pablo Escobar, los recuerdos de aquellos años oscuros se mantienen como una mancha indeleble de la historia nacional que cada cierto tiempo revela anécdotas inéditas que se mantuvieron escondidas a la luz pública.

La última de ellas cuenta los alcances que tuvo la guerra con el fútbol profesional en Colombia, más allá del asesinato al árbitro cartagenero Álvaro Ortega en 1989 y de la influencia de varios capos en clubes como Nacional, Independiente Medellín, América, Cali y Millonarios.

Según el polémico jefe de sicarios y sobreviviente del Cartel de Medellín, Johan Jairo Velásquez Vásquez, alias ‘Popeye’, durante aquella época de guerra, Pablo Escobar pensó en asesinar al argentino Ricardo Gareca, hoy entrenador de la Selección Peruana de Fútbol.

Las intrigantes declaraciones de Popeye fueron publicadas en una entrevista con el diario peruano El Popular y replicadas por diferentes medios del continente.

Según Popeye, Escobar siempre tuvo en la mira a los jugadores del América de Cali por la cercanía de ese equipo con los Rodríguez Orejuela, capos del Cartel de Cali, principal enemigos del los narcotraficantes de Medellín.

“Pablo Emilio Escobar Gaviria tenía en cuenta a todos los jugadores de América de Cali, estábamos en guerra. Incluso secuestró a jugadores de Cali para que entregaran a los Rodríguez, y como no cooperaron mataron a la familia de Pedro Enrique Sarmiento, quien actualmente es un técnico exitoso, pero no cooperó”, aseguró el ex jefe de sicarios.

“Y sí, Ricardo Gareca siempre estuvo en la mira de Pablo Escobar, sin embargo, no llegaron a él. El amor por el fútbol del Patrón salvó a Ricardo Gareca, pues a él y a los otros jugadores de América de Cali se contempló colocarles un carro bomba, ya que el Cártel de Cali le colocó un carro bomba a la familia de Pablo”, añadió.

Popeye se refirió también a la influencia que los narcotraficantes tuvieron sobre el fútbol colombiano al comprar árbitros e influir sobre resultados.