Es de las grandes promesas que tiene el fútbol de Bolívar.
Miguel Agámez Cabarcas, además de tener un gran talento, es ejemplo de lucha, perseverancia y entrega. Lea aquí: Sí se puede: Bolívar va por más en la Semifinal de Fútbol Juvenil en Bogotá
En la cancha siempre ha marcado diferencia, su personalidad, carácter y actitud ganadora hace que sobresalga la calidad que tiene para jugar este deporte. Es un jugador distinto.
Afuera del campo, Agámez también es la alegría del grupo, pues siempre está listo para motivar a sus compañeros con el swing que le pone a sus bailes.
Toda su formación se la debe a Talentos Cartageneros, bajo la orientación de Henry Calderón.
Hoy, a sus 14 años, Agámez hace parte del Barranquilla Fútbol Club, con el que sigue perfeccionando sus condiciones para en unos años estar en la profesional.
Se desempeña como volante de primera y segunda línea. Maneja el perfil izquierdo.
Es un jugador con un gran biotipo, buena visión de juego, capacidad para marcar y excelente remate de media distancia. Va y viene con facilidad, por algo le dicen La Máquina.
“En par de años, con la ayuda de Dios, llegaré a la profesional”, asegura Agámez, quien ha hecho parte de micro ciclos con la selección Colombia sub-15 y, además, integró la selección Bolívar de fútbol infantil.

Es hincha de Real Madrid y admira a Paul Pogba.
“Como jugador lo mejor que tengo es la personalidad, inteligencia, pases profundos y buena pegada”, asegura Miguel, quien ya acumula cuatro goles oficiales con el Barranquilla Fútbol Club, que orienta Eder Hernández.
Mide un metro con 75 centímetros y pesa 70 kilogramos.
Miguel buscará consolidarse al máximo y seguir creciendo como futbolista. Va paso a paso, sabe que va bien y que del trabajo y sacrificio dependerá el éxito del mañana.
