Tradicionalmente el consumo de vino en Colombia es reducido, los colombianos prefieren ingerir otro tipo de bebidas alcohólicas como el aguardiente o el whisky pero, con el pasar de los años, en el país se ha registrado una creciente cultura vinícola por lo que esta bebida va ganando amplia participación.
Las ciudades que registran el mayor consumo de vino en Colombia son: Bogotá, Medellín y en tercer lugar está Cartagena, influenciada por la población internacional.
Los esfuerzos de las comercializadoras de vino tienen gran importancia en la cultura de su consumo. Natalia Martínez, vocera de Dislicores, habló sobre la comercialización de este producto.
“El consumo per capita del vino en el país es de 1,5% siendo este el más bajo en comparación con otros países y con el consumo de otros licores, pero resaltamos los cambios en gusto que han tenido las personas con los años.
Hoy en día, por ejemplo, los colombianos son más curiosos, les gusta viajar y conocer cosas nuevas, entre ellas el vino, por esa razón nosotros nos encargamos de dar a los clientes una experiencia completa y quienes atienden a nuestros usuarios son expertos en la materia”.
Dislicores, según Natalia Martínez, representa el 20% de las ventas de vino en el país, manejando 16 marcas de países como Chile, quien hace 10 años dominaba el 90% del mercado colombiano, y Argentina y España, que año tras año ganan terreno.
RITUALGustavo Arango, gerente Regional Dislicores, asegura que tomar vino es todo un ritual.
“Hace unos años ponerle un poco de hielo al vino era un total tabú, hoy en día es una creciente tendencia, por ejemplo entre las curiosidades encontramos que las mujeres prefieren el vino más suave como el rosado, los hombre, el tinto por su textura y sabor más fuerte”.
Mateo Lourido, Trade Marketing de vinos, cuenta que, “a pesar de los esfuerzos el consumo de vino sigue siendo bajo pero las estrategias para que la gente se anime a beberlo de manera cotidiana no se agotan, los precios son asequibles”.
EN COLOMBIAAunque en el país la producción de vino es muy joven, regiones como Villa de Leyva, Santa Fé de Antioquia y Grajales producen el poco vino que se hace en el país, las exportaciones de este son casi nulas y las importaciones de vecinos como Chile, Argentina y España son cada vez más grandes.

