Aunque en junio las áreas licenciadas en Bolívar mostraron un repunte, el balance del primer semestre del año deja cifras en rojo para la construcción.
En el sexto mes del año en el departamento se licenciaron 95.258 m², frente a los 24.043 que se reportaron en igual mes del año pasado. En el consolidado enero-junio, la contracción de las áreas licenciadas es superior al 21% al pasar de 378.659 m² en el 2019 a 296.902 m² en igual periodo de este año. Si se analizan los últimos 12 meses, la contracción de la actividad es mayor, de -34,7%, al pasar de 843.050 m² a 550.656 m², de acuerdo con el más reciente informe del Dane.
Manteniendo la constante de los últimos años, la vivienda sigue jalonando la construcción en el departamento conservando una participación superior al 80% del total de las áreas licenciadas, seguida, muy de lejos, por bodegas (7,08%), comercio (3,19%) y hotel (8,11%), entre otras.
Las áreas licenciadas para vivienda en el primer semestre del año se distribuyen de la siguiente forma: para Vivienda de Interés Social (VIS) 100.527 m², repartidos así: casas (374 m²) y apartamentos 100.153 m²). Para NO VIS, se licenciaron 145.588 m², de los cuales 14.516 m² fueron para casas y 131.072 m² para apartamentos.
Por número de unidades licenciadas, estas en el semestre sumaron 2.397 repartidas de la siguiente manera: VIS (1.484 unidades) No VIS (913 unidades). De ese gran total 101 fueron para casas y 2.296 para apartamentos.
Por su parte, la gerente de Camacol Bolívar, Angélica Salas, al referirse al mercado de vivienda nueva, citando datos del Sistema de Información Coordenada Urbana de Camacol, precisa que en el primer semestre los lanzamientos de proyectos disminuyeron un 51% con respecto al año anterior y las ventas cayeron un 31%.
Los meses más críticos para la venta de vivienda nueva fueron marzo y abril, con promedios de 57 unidades, pero advirtió una recuperación en las unidades de vivienda nueva vendida en mayo y junio, que mostraron promedios de 343 unidades, resultado que calificó de “positivo” no solo para el sector sino para la dinámica económica y social de la región. La dirigente advirtió una disminución en el empleo en el sector del 20%, pasando de 33 mil ocupados en el trimestre móvil abril-junio de 2019 a 27 mil en igual periodo de este año.
“El sector puede aportar mucho más al crecimiento social y económico de la ciudad, pero requiere actualizar en el corto plazo su marco normativo y jurídico”, concluyó.

