Cuando a Julián Otálora le preguntan cuál es el desafío que más anhela concretar en el futuro, él responde que es cambiar el pensamiento tradicional de la sociedad. Una de las razones que hizo que este se volviera su propósito de vida fue que, por pensar fuera de la caja y lejos de lo tradicional, Julián salva de la quiebra el negocio de su familia.
“Durante muchos años tuvimos la fortuna de tener estabilidad económica en el hogar, gracias al negocio familiar que fundó mi papá en la década de los noventa. Nunca nos faltó comida ni un techo. (Conoce a Jesús Rodríguez, el emprendedor que enseña sus tips financieros)
Sin embargo, en el 2016, las cosas se pusieron complicadas, las ventas del negocio familiar empezaron a caer, y ya no podíamos tener certeza de poder pagar nuestras necesidades básicas. Por primera vez vimos a papá triste, y ese es un recuerdo que no se olvida”, expresa Julián que es colombiano y tiene 24 años.
Agregó que “en ese momento teníamos dos opciones, desfallecer y rendirnos, o por el contrario, darle la vuelta a la situación. Y, si bien al principio queríamos desfallecer, la verdad es que no había tiempo para sufrir. Allí es cuando empezamos a investigar cómo generar más ventas y, después de muchos intentos poco exitosos, encontramos la forma de volver a poner el negocio a flote utilizando las redes sociales”.
Con el uso de las redes sociales, Julián encontró la forma de llegar a más personas y fidelizarlas como clientes. Esa decisión que salvó la economía de su familia fue la que inspiró a este especialista a fundar, junto a su hermano, Neuropúblico, una agencia de marketing digital que tiene como misión ayudar a emprendedores a mejorar sus negocios.
Enseñar desde el ejemplo
Como la técnica que Julián empleó en su negocio familiar dio resultado, decidió que sus conocimientos debían ser compartidos. Para hacerlo, también eligió las redes sociales. Desde sus perfiles de Instagram y TikTok, Julián comparte consejos y datos para emprendedores que también necesitan de las redes para crecer.
“Estamos en Latinoamérica, un lugar en donde hemos tenido un pasado difícil e interesante como países buscando el progreso y el crecimiento de nuestras economías. Y parte de nuestro legado son nuestras valiosas tradiciones. Sin embargo, a veces nos aferramos al pasado y tenemos problemas para afrontar nuevas formas de hacer las cosas”, sostiene el emprendedor, quien afirma que solo un pequeño porcentaje de dueños de negocios han decidido utilizar las redes sociales.
Neuropúblico se especializó entonces en academias de educación online y startups. “Eso nos ha traído muchísimo éxito y crecimiento, sobre todo, nos permitió avanzar en cumplir nuestro propósito de crear el mayor impacto posible”, apunta.
Si bien las redes sociales están al alcance de todos y son gratuitas, eso no garantiza que las personas sepan cómo usarlas. “Vivimos en una cultura intoxicada, en donde la cantidad de información que consumimos en el día a día es la más alta en la historia de la humanidad. Pero ello crea dos grandes problemas. El primero es que se ha creado una visión idealizada del emprendedor en donde se le percibe como una persona que simplemente se dedica a viajar y gastar dinero”, explica.
Compartir en las redes sociales solo los éxitos de un emprendimiento no es una fotografía real de los resultados de dichos negocios y es lo que lleva a pensar que existe un camino fácil. “Vale la pena soñar y disfrutar con el éxito, pero nunca olvidar que el camino requiere una altísima exigencia”, sostiene Julián.
El segundo problema de emprender en las redes sociales tiene que ver con la competencia. Al ser internet un lugar infinito también lo son las posibilidades de encontrar gente que ofrezca los mismos servicios o productos.
“Existen estrategias que funcionan y van a permitir a muchos emprendedores avanzar en sus proyectos. Mi consejo es elegir una estrategia, un modelo comprobado y seguirlo desde el principio hasta el fin para asegurarse de maximizar los resultados. El poder, el enfoque y la constancia es muy bien pagado en la vida de un emprendedor”, argumenta.
El futuro en las redes
Según Julián, las redes sociales comprenden muchas ventajas a la hora de mejorar las ventas. Te permite empezar con un presupuesto bajo, no es obligatorio contar con una carrera profesional o un formalismo para aprender lo necesario, hacerlas funcionar y logran un alcance masivo sin fronteras
Asimismo, también tienen sus desventajas. “Las redes son una plaza pública en la que cualquiera puede entrar a vernos y juzgarnos. Para estar allí, mostrando lo que hacemos, debemos ser fuertes, pues es inevitable que haya personas que no estén de acuerdo contigo y con tu producto”, expresa.
Si algo distingue a Julián es su mirada visionaria. Así como pudo salvar su negocio familiar tradicional a través de la aplicación de estrategias de marketing digital, sabe que mantenerse despierto a las nuevas irrupciones es una cuestión fundamental.
“En este momento múltiples industrias, entre ellas el gigante Meta (empresa que gracias a sus redes sociales ha hecho posible el marketing digital para millones de emprendimientos), están trabajando en abaratar y dar acceso masivo a las tecnologías de VR (virtual reallity) y AR (augmented reallity). El futuro del marketing digital sin duda va a maximizar estos escenarios, en donde la inmersión con la que nos conectamos de forma digital, es mucho mayor”, explica.

Y agrega: “En los siguientes 8 años, en cuanto estas tecnologías evolucionen en hardware ligero que se adapte a nuestro estilo de vida, será posible tener experiencias de inmersión en donde se mezclan el mundo presencial y el mundo online con una línea de diferencia entre uno y otro muy difícil de detectar”.
El futuro, según la óptica de Julián, será apasionante porque muchas de las barreras mentales que tenemos hoy para concebir el marketing serán destruidas por la inteligencia artificial y otras nuevas tecnologías que le permitirán a todas las marcas y proveedores de servicio nuevas posibilidades de negocios.
