La inclusión de Cartagena y Santa Marta en el listado de las 50 ciudades más violentas del mundo mereció la reacción del presidente Gustavo Petro, en su intervención en la apertura de La Vitrina Turística de Anato, en Corferias (Bogotá). Lea aquí: Cartagena entró al ranking de las 50 ciudades más violentas del mundo
Agregó que “hay que examinar a Cartagena desde el punto de vista turístico, porque Cartagena es una sociedad de la desigualdad. El turismo no puede negarse a un análisis de las circunstancias que ocurren en el territorio. No es posible sostener una Cartagena como un gueto del turismo por el lado histórico o en algunas de sus playas e islas en medio de un mar de la pobreza. Eso finalmente estalla, se vuelve violencia y al volverse violencia daña la principal actividad económica de esa región”.
“Hay que pensar cómo el turismo pudiera irrigar a la sociedad, dejar de ser gueto e ir más allá. Cómo esa sociedad empobrecida puede ser dueña del turismo: de restaurantes, de artesanías, de mecanismos artísticos, una especie de turismo distribuido. Al turismo hay que mirarlo desde la perspectiva de la equidad social puede darnos unos resultados mayores a los que hoy tenemos”, precisó el jefe de Estado. Le puede interesar: Homicidios en Cartagena aumentaron un 60% en 2022
El mandatario dijo que a Cartagena y a Colombia no le sirve el turismo depredador que destruye nuestra propia sociedad. Necesitamos un turismo que cuide la belleza natural, cultural y personal del país.
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Al hablar de la infraestructura de las regiones con potencial turístico, Petro dijo que deberá dividir el país en territorios de turismo para distribuir las pistas de los aeropuertos, a las que habría que priorizar dependiendo la capacidad que tengan las regiones de atraer el turismo y puso de ejemplo el caso de Tolú, en Sucre, región del Golfo de Morrosquillo.
Aunque la presidenta ejecutiva de Anato, Paula Cortés Calle, le pidió al presidente Petro devolverle al sector turístico los incentivos tributarios como volver el IVA del 5% para los tiquetes aéreos y la exención tributaria para los servicios turísticos, a lo que el mandatario no respondió en detalles y solo se limitó a decir que ello se ventilaría en otras reuniones.
