Tras dar a conocer el último Informe Trimestral de Vivienda, la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria) presentó cuatro propuestas con el fin de darle un impulso al sector en las regiones del país, teniendo en cuenta su importancia para la economía local.
“Con estas propuestas podemos garantizar que el enfoque de la política de vivienda sea integral, que dinamice el sector desde diferentes frentes, que se articule tanto con el Gobierno Nacional como con los gobiernos territoriales y que, a través del trabajo en equipo con distintos sectores, permita que más familias cumplan su sueño de ser propietarias”, afirmaron. Lea: Alerta por reducción en los subsidios de vivienda para el 2025
Estas son las cuatro propuestas de la banca:
1. Revisar el Loan to Income
Asobancaria pide revisar el Loan to Income (LTI) para viviendas que no sean de interés social (VIS), es decir, el porcentaje de ingresos que los hogares pueden destinar a la compra de vivienda nueva. El gremio pide aumentar el límite del 30% al 40%. “Esta medida, en la que la asociación ha insistido desde inicios de año, permitiría que más familias se conviertan en potenciales compradoras de este segmento”, aseguraron.
2. Mantener subsidios de Mi Casa Ya
Para Asobancaria es importante mantener la cifra de los subsidios del programa de vivienda de Mi Casa Ya y garantizar los recursos asociados. “Es pertinente que el Gobierno Nacional ofrezca certeza, con vigencias futuras, de que hay recursos para mantener la asignación de 50 mil subsidios”, afirmaron.
3. Subsidio a la tasa de interés
Se propone revivir el subsidio a la tasa de interés para viviendas de precio medio, con el fin de incentivar la compra de vivienda no VIS mediante el aporte de 42 salarios mínimos mensuales, distribuidos a lo largo de los primeros siete años del crédito.
4. Subsidio a la vivienda no VIS
La última propuesta tiene que ver con retomar los subsidios a la vivienda no VIS que cumpla con estándares de sostenibilidad. Este apoyo se otorgó anteriormente bajo la Ecobertura, un beneficio que establecía requisitos técnicos para promover proyectos de vivienda sostenible. Con este programa, el subsidio era hasta de 52 salarios mínimos mensuales, distribuidos en los primeros siete años del crédito hipotecario.
